Guatemala: informe sobre desigualdad

Documentan la discriminación de los mayas El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Guatemala presentó un informe con el que busca demostrar cómo las relaciones étnicas en el país son desiguales en perjuicio de los indígenas mayas. El documento presenta indicadores socioeconómicos que confirman que existen políticas del Estado para favorecer a […]

  • Documentan la discriminación de los mayas

El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Guatemala presentó un informe con el que busca demostrar cómo las relaciones étnicas en el país son desiguales en perjuicio de los indígenas mayas.

El documento presenta indicadores socioeconómicos que confirman que existen políticas del Estado para favorecer a la población no indígena.

El asesor académico del informe, Edelberto Torres Rivas, declaró el martes que “aunque es sabido por todos que hay discriminación y racismo en Guatemala, ahora lo estamos dejando documentado con cifras”.

“Sabemos muy poco de la Guatemala profunda… hace falta conocimiento para trazar políticas nacionales y eso es lo que no tenemos”, dijo Torres.

En Guatemala más del 40 por ciento de la población pertenece a uno de 23 grupos étnico-lingüísticos mayas.

De acuerdo con estadísticas oficiales, la mayor parte de los pobres, que representan al 57 por ciento de la población, son indígenas.

Un 30 por ciento de los indígenas no reivindican la tierra, porque son comerciantes o se dedican a otras actividades, explicó Torres.

En tanto, la coordinadora del informe, Karin Slowin aseguró que “también tenemos la falsa creencia de que las mujeres indígenas no usan anticonceptivos y con base en eso se diseñan políticas o se atacan las mismas políticas, cuando la realidad es que con un enfoque cultural apropiado lo aceptan muy bien”.

Torres indicó que se trata de “una trampa ideológica” pensar que la causa de la pobreza es que son indígenas.

Según el último censo, de los 12.7 millones de guatemaltecos, el 41% son indígenas. Sin embargo, Slowin aseguró que eso depende de la forma en que se hizo el último censo.

Hace muchos años el encuestador definía quién era indígena, luego (en censos posteriores) se le preguntaba a la gente y en el último censo se elaboró una batería de preguntas sobre lengua, costumbres y otras características para definir quien era indígena y quien no, explicó.

Sin embargo, dijo, hay un millón de niños y jóvenes que se consideran indígenas pero que no aprendieron a hablar la lengua de sus padres y eso altera los datos porque al hablar castellano se les toma como no indígenas.

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