Esta vez no fue sólo una pancarta. También hubo camisetas. Pero el mensaje desplegado en las gradas del estadio Hiram Bithorn era el mismo: Abajo Fidel.
Un grupo de personas sacó ayer una pequeña pancarta durante el partido entre Cuba y República Dominicana con ese mensaje en contra del presidente cubano, y vistieron camisetas con letras que, al juntarlas, formaban la frase “Abajo Fidel”.
Los aficionados abuchearon al grupo de manifestantes, y comenzaron a gritarles ¡Fuera, fuera!, mientras efectivos de seguridad del estadio llegaron a las gradas.
Después de unos minutos de negociación, y en medio del reclamo de los fanáticos, los manifestantes entregaron la pancarta y se cubrieron las camisetas.
Un incidente similar se produjo en la primera ronda, cuando una persona sacó una pancarta con la misma inscripción, y el jefe de la delegación cubana fue detenido brevemente al intentar intervenir.
Ese acto provocó una reacción de la delegación cubana, que llegó a considerar retirarse del torneo, y una manifestación de protesta en La Habana.
Estamos aquí porque el pueblo de Puerto Rico se une a la causa de los cubanos, expresó Raúl Monteagudo, uno de los manifestantes. Nosotros estamos apoyando a los deportistas y a los cubanos.
NINGÚN DOPADO EN EL CLÁSICO
En 28 partidos realizados hasta el momento en el primer Clásico Mundial de beisbol no se ha dado todavía un caso de dopaje, anunciaron este lunes autoridades de las Grandes Ligas, auspiciadores de este evento.
John Blundell, de la oficina de prensa de la Major League Baseball (MLB), dijo a la AFP que hasta el momento ningún pelotero ha dado positivo en el poco más de medio centenar de controles realizados.
“Hemos realizado las pruebas diariamente a dos peloteros por equipo en cada partido y todo ha salido bien”, dijo Blundell. El dirigente de las Mayores indicó que se están haciendo pruebas diarias en los parques de San Juan y Anaheim (California), “y hasta el momento sin problemas de ningún tipo”, dijo.
“Las que se hicieron anteriormente, en la primera ronda en las cuatro sedes (Tokio, Orlando, Phoenix y San Juan) también salieron bien”, comentó Blundell.
Antes del inicio del Clásico se anunció que se harían las pruebas a dos peloteros por equipo en cada partido, y que las sanciones estarían reguladas de acuerdo al estatus del jugador ‘tramposo’.
La Federación Internacional de Béisbol suspende por dos años a los peloteros aficionados.
De ser uno de los profesionales el dopado, se sacaría del torneo, pero su proceder no sería sancionado cuando regrese al equipo de Grandes Ligas.
“Lo que sí estará en la mirilla de todos por el resto de la temporada”, añadió Blundell.