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Los presidentes de Centroamérica y República Dominicana reunidos en una cumbre extraordinaria en esta capital coincidieron en calificar las pasadas elecciones presidenciales de Haití como un “ejemplo de civismo”.
La declaración final de la cumbre que firmaron los mandatarios incluye un punto que menciona a Haití y en el que se exhorta a los organismos multilaterales y bilaterales de crédito a acelerar el desembolso de recursos comprometidos para el fortalecimiento de la infraestructura física y institucional del país caribeño.
Los presidentes destacaron, en particular, la importancia que tiene para toda la región latinoamericana y del Caribe el avance del proceso democrático en la isla.
saludan apoyo de comunidad internacional
Asimismo, felicitaron a las Naciones Unidas, a la Organización de Estados Americanos y al grupo de países amigos de Haití por el fuerte apoyo que le dieron al proceso electoral que devolvió al poder al ex presidente René Preval.
A la cumbre, dirigida a fortalecer el proceso de integración regional, asistieron los presidentes de Guatemala, Oscar Berger; de Costa Rica, Abel Pacheco; de Honduras, Manuel Zelaya; de Nicaragua, Enrique Bolaños; y el presidente de República Dominicana, Leonel Fernández.
El mandatario de El Salvador, Tony Saca, no asistió y en su lugar envió a su vicepresidenta Ana Vilma de Escobar.
integración aduanera
Los presidentes centroamericanos también acordaron suscribir a más tardar el 31 de diciembre del 2006 un convenio para la creación de la unión aduanera regional, un paso vital para una plena integración comercial.
En la Declaración de Panamá, los mandatarios establecieron las fechas y plazos para concretar la unificación aduanera a la mayor brevedad posible.
Se propusieron suscribir a más tardar el 30 de abril el Código Aduanero Uniforme Centroamericano, el Convenio de Intercambio de Información y Asistencia Mutua y el Régimen de Tránsito Comunitario.
Además, se comprometieron a adoptar a más tardar el 31 de julio la armonización arancelaria a través de la fijación de plazos para alcanzar un arancel meta, así como establecer las fechas para liberar los productos originarios pendientes.
Los presidentes acordaron que cada país designará un funcionario que se dedique a tiempo completo, y en coordinación con los ministros de Economía, Agricultura y Comercio, a la implementación de los acuerdos estipulados en sus fechas establecidas.