La Selección Nacional de Nicaragua cumplió con los pronósticos al ganar de forma arrolladora el torneo del beisbol de los VIII Juegos Centroamericanos, venciendo en la final 10-0 a Guatemala, y fue un poco más allá en materia de pitcheo, al no permitir carrera en cinco juegos y un recorrido de 35 innings.
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El equipo pinolero noqueó en siete entradas a los chapines la tarde de ayer en el Estadio Nacional, con una ofensiva de 16 imparables encabezada por Danilo Sotelo, Ofilio Castro y Justo Rivas, mientras los derechos Julio Raudez y Aristides Sevilla se combinaban para una lechada de siete hits.
Después de sólo amagar en el primer episodio, Nicaragua comenzó su obra de demolición con cuatro anotaciones en el segundo, empujadas por Stanley Loáisiga, Adolfo Matamoros, Ofilio y Jorge Luis Avellán, y agregaron tres en el cuarto, coronadas por un triple productor de dos de Sotelo, que explotó al abridor y perdedor chapín Gustavo Rewoldth. El nocaut terminó de construirse con una carrera en el quinto y dos en el sexto.
Raudez fue el ganador con labor de cinco entradas para seis hits, una base y cuatro ponches. Cerró Sevilla, quien en dos capítulos esquivó un imparable.
“Guatemala no era un equipo tan fuerte, pero había que esforzarse para conseguir el triunfo y es un orgullo para mí haber logrado la victoria que le dio a Nicaragua la medalla de oro”, dijo Raudez, quien en total ganó dos desafíos, incluyendo uno a Honduras en el juego inaugural.
Con el madero, Sotelo se fue de 4-3 con un doble, un triple, dos anotadas y tres remolques. Ofilio y Rivas estuvieron de 2-2 con una empujadas cada uno. Otros bateadores de dos hits fueron Aníbal Vega y Loáisiga.
“Nunca subestimamos al rival. El equipo jugó relajado, pero entregó lo mejor de sí en el terreno de juego porque el beisbol es una caja de sorpresas”, señaló el manager Omar Cisneros, mientras lucía orgulloso su presea dorada.