Bonds y su legado

[email protected] Hay jugadores que aprenden a decir hello, cuando en realidad lo que deben decir es bye. Barry Bonds ha sido uno de ellos. Su cara dura como una piedra y esa mirada de vigilante malhumorado, le hacían a uno cambiar de sitio en el clubhouse de los Gigantes en San Francisco mientras él se […]

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Hay jugadores que aprenden a decir hello, cuando en realidad lo que deben decir es bye.

Barry Bonds ha sido uno de ellos. Su cara dura como una piedra y esa mirada de vigilante malhumorado, le hacían a uno cambiar de sitio en el clubhouse de los Gigantes en San Francisco mientras él se aproximaba.

No ha sido nada amistoso. Sin embargo, en los últimos años, en más de una ocasión ha sorprendido con cambios inusitados en su forma de actuar. De pronto amable y accesible con los reporteros y hasta con una sonrisa en su cara.

Alguien decía que eso suele ocurrir con los atletas de alto nivel, cuando se les aproxima el momento del retiro. Tratan de dejar una buena imagen y entonces dicen hola en vez de adiós.

Bonds se ha empeñado en sonreír, firmar autógrafos y conceder entrevistas. Pero su pasado se le ha venido encima y sus esfuerzos parecen vanos ante tantas acusaciones sobre su consumo de esteroides.

Su legado ha estado bajo escrutinio desde hace varios años y en lugar de salir a través de una buena relación con todos, parece que se irá bajo fuego.

A Bonds se le ha considerado el mejor jugador de su generación. Y lo es. Desde los días de Willie Mays no había un jugador tan impactante como él, pero su grandeza está en entredicho por lo relevado en diversas publicaciones y más recientemente en el libro Games Shadows.

Ahí se asegura que por celos hacia Mark McGwire y su espectacular actuación en 1998, Bonds decidió tomar esteroides y su carrera en lugar de entrar en mengua, se volvió aún más impresionante.

No sé qué piense usted de Bonds. Yo creo que él es un reflejo de la descomposición que ha sufrido el beisbol, debido a que por hacer dinero, nunca se trató con la seriedad del caso, el asunto de los esteroides.

Y si se le sanciona a él, quizá habría que hacerlo con toda su generación.

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