VIENA /AP
Algunos miembros de la OPEP, como Venezuela, están pidiendo reducir la producción, pero en vista de que los precios se ubican todavía arriba de los 60 dólares por barril, es probable que el grupo mantenga los niveles actuales de abasto, esta semana, cuando se reúna para definir sus próximas estrategias.
Un invierno más cálido de lo normal en Estados Unidos, el mayor consumidor del mundo, ha elevado los niveles de inventario, lo que debía haber abatido los precios Sin embargo, las preocupaciones por la interrupción en el suministro desde países como Irán y Nigeria mantienen altos los precios.
Esas premisas se sumarán al dilema el miércoles, cuando la Organización de Países Exportadores de Petróleo se reunirá a fin de analizar las perspectivas para una temporada en que tradicionalmente hay poca demanda, entre el invierno boreal, cuando se consume aceite de calefacción, y el verano, cuando aumenta el tránsito de automóviles.
“Ciertamente, los productores con los que he hablado están preocupados por el segundo trimestre”, dijo Peter Gignoux, un analista independiente con sede en Londres.
Consideran que la demanda desciende y los precios también. Esta reflexión podría ser un factor en el encuentro.
El ministro venezolano del petróleo Rafael Ramírez ha convocado a reducciones en la producción, en anticipación de una menor demanda.
Sin embargo, los analistas apuestan a que la organización de 11 miembros dará prioridad a los temores de volatilidad y mantendrá sin cambios los niveles de producción, debido a las preocupaciones de los consumidores por el alza en la gasolina, la inestabilidad en Nigeria y la amenaza de ataques en ductos del Medio Oriente.