josé Pires, representante regional para Centroamérica y México de la OIM. (la prensa/l.valverde)

OIM no cree en el fatalismo migratorio de Nicaragua

La afluencia de nicas a El Salvador no será como la que hubo en Costa Rica, asegura representante de OIM Corresponsal/El Salvador La posibilidad de que la afluencia de migrantes nicaragüenses hacia Costa Rica se pueda repetir en El Salvador, a largo plazo, fue descartada por el representante regional para Centroamérica y México de la […]

  • La afluencia de nicas a El Salvador no será como la que hubo en Costa Rica, asegura representante de OIM



Corresponsal/El Salvador

La posibilidad de que la afluencia de migrantes nicaragüenses hacia Costa Rica se pueda repetir en El Salvador, a largo plazo, fue descartada por el representante regional para Centroamérica y México de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), José Pires.

Según el funcionario, para los nicaragüenses resulta altamente atractivo llegar a El Salvador, porque el salario percibido, sea de forma legal o ilegal, es en dólares y convertido a córdobas les resulta más interesante porque pueden comprar un poco más cuando retornan a su país.

“Yo entiendo que hay un plan de permitir que los nicaragüenses trabajen bajo un estatus legal temporal, porque la mayor parte de la gente que viene dura pocos meses y después regresa”, señala Pires.

El representante regional para Centroamérica y México de la OIM insiste en que la moneda circulante y las condiciones de trabajo en El Salvador son muy atractivas para los nicaragüenses y “es probable que sea más fácil emigrar hacia este país, que buscar una visa para entrar a Costa Rica, y por eso es que el número de personas que prefieren venir a trabajar en el sector agropecuario o de la construcción es creciente”.

El otro factor que incide es la distancia. “En América Central, todas son cortas y no se habla de días de viajes”.

OFERTA Y DEMANDA

Para el representante regional para Centroamérica y México de la OIM, la migración está motivada por términos de oferta y demanda de trabajo, y aun no se ha estudiado a profundidad si ganar en dólares les ha implicado un mejoramiento en su nivel de vida.

“Si no fuese así, no vinieran, porque ningún emigrante se va a trabajar en otro lugar para que su situación sea peor. Si la gente decide venir a El Salvador es porque hay incentivos”.

MEJOR QUE EN COSTA RICA

Explicó que las condiciones de trabajo en El Salvador son un poco más favorables que en Costa Rica, y el margen salarial también “por eso la gente viene hacia el norte de Centroamérica”.

Además hay otro sector de migrantes nicaragüenses que llegan sin permisos laborales, no obstante, estos no son rechazados de forma tan drástica porque “El Salvador necesita de mano de obra, porque hay una gran migración hacia Estados Unidos y luego hay un sector que no quiere trabajar en la agricultura porque son captores de remesas, pero las empresas tienen que funcionar”.

EN ASCENSO

Según Pires, la emigración de nicaragüenses hacia El Salvador podría aumentar porque el crecimiento de este país está orientado hacia el sector servicio, de tal forma que para continuar con el trabajo agrícola será necesario buscar afuera a los obreros.

No obstante, pensar en que en el largo plazo haya un aumento considerable de inmigrantes nicaragüenses, como ha sucedido en Costa Rica, no lo considera viable, ya que Nicaragua está creciendo, no en altos niveles, pero no hay estancamiento y eso impedirá que los nacionales se salgan del país.

“Estuve en Nicaragua durante el gobierno de doña Violeta Barrios y he regresado nuevamente, la diferencia es total, hay crecimiento económico, tal vez no tan desarrollado como se ha planeado, y la realidad del nicaragüense no permitirá que haya un millón más que vayan a migrar, porque es el país más rico de la región y tiene gente muy trabajadora. Hay ingredientes para que en Nicaragua se dé un desarrollo social y económico”.

Por otro lado, la cantidad de personas que emigran hacia Estados Unidos ha disminuido, a su juicio, porque los riesgos han aumentado y es necesario buscar empleo o dinero para cubrir los costos del viaje.

“Pero no creo en el fatalismo nicaragüense, y el país estaba muy bien, pero fueron los problemas políticos los que limitaron ese desarrollo, pero es muy rico, este país no es un desierto, las condiciones climáticas se mantienen y se puede continuar o reiniciar el proceso de avance económico”, asegura Pires.

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