EL USO DE LOS BIODIGESTORES podría ayudar a reducir el consumo de leña en los hogares rurales y con ello también los niveles de deforestación. (LA PRENSA/ARCHIVO)

A cocinar con biogás

IICA fomenta el uso de biodigestores de bajo costo para reducir el uso de leña en los hogares Tecnología reduce la contaminación ambiental al convertir las excretas y desechos en energía Actualmente la población mundial está creciendo aceleradamente, destruyendo y limitando los recursos naturales. Con el fin de disminuir esa destrucción de los recursos, diferentes […]

  • IICA fomenta el uso de biodigestores de bajo costo para reducir el uso de leña en los hogares


Tecnología reduce la contaminación ambiental al convertir las excretas y desechos en energía

Actualmente la población mundial está creciendo aceleradamente, destruyendo y limitando los recursos naturales. Con el fin de disminuir esa destrucción de los recursos, diferentes instituciones, a través de investigaciones científicas, están fomentando el uso de alternativas viables y ambientales, entre las que se encuentran el uso de biodigestores de bajo costo para reducir el uso de leña en las zonas rurales del país.

El biodigestor de bajo costo modelo Taiwán es una tecnología que está siendo impulsada por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), para lo cual traerá a un experto en el tema.

El modelo Taiwán es la forma más barata para producir esta forma de energía.

En un manual informativo extendido por el IICA para la elaboración de estos biodigestores, se señala que funcionan a través de un proceso sencillo de fermentación anaeróbica.

“Se logra producir metano utilizando como materia prima desechos orgánicos como estiércol de ganado mayor y menor”, explica el manual.

Señala que es útil para su producción a pequeña escala, beneficiando mayormente a pequeños productores.

La inversión en esta tecnología no sobrepasa los 150 dólares y se recupera al cabo de un año si se compara con el consumo de gas butano.

Evita la degradación ambiental

Los biodigestores, según el manual del IICA, son una alternativa sana de producir energía y evitar la degradación ambiental.

Pueden utilizarse para cocinar, iluminar, calentar, encender motores, entre otras cosas.

En este mes un especialista en este tipo de biodigestores impartirá un curso, con el que se pretende habilitar a los participantes para producir su propia energía, entendiendo el funcionamiento biológico y el montaje del mismo.

El manual explica que debido a los costos crecientes y la disponibilidad limitada de las fuentes minerales de energía adicionados a la dificultad de su distribución en el medio rural y los altos costos de los fertilizantes químicos, hacen necesarios desarrollar métodos más eficaces y de bajo costo para el reciclaje de excretas y la producción de combustibles y fertilizantes en los sistemas agropecuarios.

Para zonas rurales

La familia campesina puede mejorar su bienestar y proteger al ambiente a través del biodigestores, señala el manual.

Indica que con esta tecnología, los campesinos, ya no tendrán que recolectar leña para cocinar sus alimentos.

“Con estos biodigestores, la cocción de los alimentos no produce humo nocivo para la salud, y, esa es otra de las ventajas de su uso”, indica el manual.

Otra de las bondades es que eliminaría el uso de leña para la cocción de alimentos, por lo tanto reduce la deforestación.

Asimismo, la utilización del abono orgánico producido por el biodigestor permite incrementar los rendimientos en todo tipo de cultivos y acuicultura, produciendo alimentos nutritivos y variados para autoconsumo y excedentes para la venta, permitiendo así una mejor nutrición, aumento de los ingresos y del bienestar de las familias campesinas.

Uso de leña causa incontables muertes

El Banco Mundial (BM) considera que alrededor de 700 millones de mujeres y niños están expuestos a concentraciones críticas de contaminantes producidos por la leña.

Cerca de la mitad de la población del mundo y alrededor del 90 por ciento en las zonas rurales, aún utilizan leña para cocinar y calentarse en los hogares.

Quemar la leña emite grandes cantidades de contaminantes al aire generando grandes impactos a la salud. Las enfermedades respiratorias agudas son causa de muerte en alrededor de 4.1 millones de niños, donde la leña es culpable de 1.2 millones.

La tasa de deforestación anual es alta e incontrolable. El manual sobre el uso de los biodigestores del IICA indica que entre 70 mil y 100 mil hectáreas son deforestadas año con año.

Al problema de la deforestación se le suma el avance de la frontera agrícola para ampliar las zonas de cultivo y crianza de ganado, lo que provoca una mayor destrucción del bosque.

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