“El problema ahora es crear empleos”

En una conversación de pocos minutos, concedida a LA PRENSA, la Vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, Pamela Cox, fijó su posición sobre el futuro de Nicaragua, ella confía que el país va por la senda correcta para “graduarse” con buenas notas en la materia de reducción de la pobreza y […]

  • En una conversación de pocos minutos, concedida a LA PRENSA, la Vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, Pamela Cox, fijó su posición sobre el futuro de Nicaragua, ella confía que el país va por la senda correcta para “graduarse” con buenas notas en la materia de reducción de la pobreza y dejar de depender de este organismo

Gustavo Ortega [email protected]

Estuvo en Nicaragua tres días, primera vez que andaba por estas tierras, pero la aprovechó al máximo, se reunió con el presidente Enrique Bolaños, con dirigentes de varios partidos políticos y lo más importante en su misión: visitó varios proyectos que auspicia el Banco Mundial. Se trata de Pamela Cox, vicepresidenta de este organismo internacional para América Latina y el Caribe.

Dentro de su apretada agenda cedió lugar a una entrevista, corta por cierto, con LA PRENSA, en la que se hizo acompañar de su asistente y de la representante del Banco Mundial en Nicaragua, Amparo Ballivián, quienes la asistieron en algunos momentos para traducir al español la jerga técnica que suelen utilizar estas instituciones.

Pese a su alto cargo es una persona muy accesible, elocuente y muy clara del protocolo que le toca asumir ante preguntas que no son necesariamente técnicas.

¿Qué expectativas tenía sobre Nicaragua y qué piensa ahora con lo poco que le tocó conocer?

Es un poco difícil (responder) porque estuve aquí tres días, y tres días no son suficientes para tener un conocimiento del país pero tengo algunas observaciones, es un país interesante, es un país que tiene pobreza, pobreza fuerte, nosotros visitamos algunos proyectos del Banco Mundial con el Gobierno, porque todos nuestros proyectos son con el Gobierno, esos proyectos están en Estelí, Pueblo Nuevo, San Nicolás, Las Maderas, estas áreas tienen pobreza y visitamos una comunidad con ese programa nuevo del Gobierno, Mifamilia, y hablamos con un grupo de mujeres en esta comunidad y este programa de Mifamilia ya ha hecho impacto en sus vidas para ayudarles en la compra de bonos para la escuela, uniformes… pero es una realidad que no tienen mucho empleo y para mí y el Banco Mundial es el problema mayor de Nicaragua, la pobreza, el crecimiento, el desarrollo, nosotros somos el Banco Mundial y esa es nuestra misión…

Doña Pamela, desde hace 16 años se ha venido intentando reducir la pobreza y el desempleo, ustedes han estado pendientes de este asunto a través de varias iniciativas y estrategias, ¿pero por qué seguimos igual? Quiero escucharla. ¿Qué ha sucedido?…

Es muy interesante su pregunta, porque en el Banco tenemos un nuevo informe de los problemas de crecimiento de la pobreza en América Latina en general y el título de este estudio es Círculos virtuosos y círculos viciosos. El tema central de este informe es por qué América Latina no crece como Asia u otras regiones en el mundo; el problema central es la desigualdad, esto tiene un impacto fuerte en el crecimiento, sólo el crecimiento no va a ser suficiente para reducir la pobreza, es necesario reducir la desigualdad, esto no es fácil, es difícil porque se necesita invertir en capital humano, en educación por ejemplo. Este es un proyecto de largo plazo y además en América Latina hay problemas de competitividad, de infraestructura, es por eso que la reducción de la pobreza en América Latina no tiene mucho éxito como en otros lugares.

Los analistas señalan que el crecimiento y la sanidad macroeconómica que tenemos no está “permeando”, es decir que no está llegando a la base. ¿A su juicio qué es lo que está sucediendo? pues la gente no siente que el país avanza.

Tengo dos observaciones: primeramente el crecimiento económico es necesario pero no es suficiente. Eso es claro, cada país tiene que reorientar sus gastos públicos, no todos los gastos públicos, a la gente pobre, por ejemplo en el área de Educación, Salud Básica, infraestructura como escuelas, caminos, eso es muy importante. Lo otro es empleo, es posible en países con petróleo que no hayan empleos, pero es necesario crear el empleo, no sólo para los pobres, sino para toda la sociedad, pero en América Latina no se crea mucho empleo, hay crecimiento pero el problema ahora es crear empleos.

¿Entonces cree que el DR-Cafta va a resolver el problema de empleo?

Sí, el Banco Mundial escribió un informe sobre los impactos del Cafta en América Central. Los impactos van a ser totalmente positivos, van a haber áreas donde habrá “loosers” (perdedores) y es muy importante que esas áreas tengan compensaciones para los impactos de Cafta, pero en general va a ser bueno para América Central.

El Banco Mundial ha venido apoyando programas de competitividad, ligados a los conglomerados con la idea de generar valor agregado y aumentar nuestra oferta exportable, pero la gente de abajo no siente tampoco los resultados…

Normalmente estos programas son importantes para los países que quieren abrir sus economías. Nicaragua tiene ventajas porque hay tierras, hay mucha mano de obra, hay posibilidad de exportar productos agropecuarios como carne, verduras, frutas; y el Cafta es una oportunidad. Por ejemplo en México, con el Nafta tiene beneficios de más de 100 billones de dólares. Nicaragua tiene esta oportunidad y esto va a crear empleos para los pobres porque en el área de agricultura son, principalmente en las áreas rurales, es una oportunidad para crear empleos.

No quiero que nos crea pesimistas. Hay aspectos en que el país ha venido avanzando, pero estamos hablando de tierras, muchas extensiones están con severos problemas de propiedad, ¿tiene alguna recomendación para que se resuelva el problema de propiedad en Nicaragua?

No conozco estos problemas en Nicaragua, pero en otros países como Honduras hay proyectos de administración de tierras, aquí en Nicaragua no conozco muy bien (este problema). El Banco Mundial trabaja con los gobiernos para tratar de resolver esta problemática con las tierras, para crear un sistema de registro de títulos.

¿Considera que el Banco Mundial es injerencista en los países?

Cuando el Banco Mundial quiere ser un socio con un país es porque tenemos una estrategia pública (aprovecha para mostrar un documento donde está recogida la estrategia para Nicaragua), que fue discutida con la sociedad civil, el sector privado, el Gobierno y lo que es importante es la transferencia de la política del gobierno…

Hablando de transferencias, nos enteramos que Ucresep, la instancia que ustedes vienen apoyando para reformar el Estado no siempre ha trabajado con eficiencia. ¿Cómo fiscalizan la eficiencia en el uso de los recursos que ustedes como organismo aportan a determinado programa, existe un control real?

En el Banco Mundial tenemos un sistema de fiscalización muy fuerte, por ejemplo cada seis meses un equipo del Banco fiscaliza todos los proyectos de nuestro portafolio, pero lo que es importante no es que el Banco Mundial tenga sistemas (de control) sino que el Gobierno tenga sus sistemas propios, es muy importante para nosotros ayudar para que se desarrollen este tipo de sistemas, porque en 10 años, no sé, 15 ó 20 años, el Banco Mundial ya no va a estar en Nicaragua pero los gobiernos van a estar, la idea es que nosotros ayudemos al gobierno a establecer sistemas propios transparentes, abiertos a toda la gente de Nicaragua, eso es lo importante; un ejemplo, la Ley de Información Pública es muy importante, esa ley no es para el Banco Mundial, es para la gente de Nicaragua.

Dicen que cuando un McDonalds se instala en un país es una señal de seguridad para la inversión extranjera, ¿entonces si se va el Banco Mundial de un país es señal de que los problemas están resueltos, que ya es un país desarrollado, pues usted acaba de señalar que en algún momento se irán de Nicaragua…

Sí, sí, sí, en principio, pero el Banco Mundial tiene programas en México y Chile y hay programas diferentes en los países con ingresos más altos que los de Nicaragua, porque hay una relación más sobre el conocimiento, no solamente sobre el dinero, por ejemplo en Chile…

Le consulto esto porque muchos viven en función del asistencialismo, entonces se estancan, pues consideramos que la meta es que caminemos solos…

Ah, no, no, es una relación que va a cambiar con los niveles de desarrollo de cada país y cada país necesita un programa definido a su situación, aquí en Nicaragua hay programas contra la pobreza mientras que en Chile nuestros papeles están ligados a la competitividad.

Entonces hay cambios de enfoque…

Sí hay una graduación pero no hay muchos países…

Aquí interviene Amparo Ballivián, representante del Banco en Nicaragua para explicar que unos países al cumplir con las estrategias de desarrollo, el organismo financiero los avala, es una especie de “graduación”, es decir que cumplieron sus metas. “El Banco ha empezado con Francia, Alemania… Portugal”, indicó Ballivián.

Nosotros quisiéramos graduarnos y no ser famosos sólo por ser muy pobres, como nos pasa con la HIPC (Iniciativa para Países Pobres Altamente Endeudados que permitió la condonación de gran parte de la deuda externa). ¿Usted qué piensa?

Espero que sí (muestra una sonrisa).

¿Su edad?

La última pregunta que le hicimos a Pamela Cox fue sobre su edad. Entre risas, sus acompañantes, que reloj en mano midieron el tiempo de la entrevista, reclamaron por considerarla una pregunta “indiscreta”.

La funcionaria no respondió lo de la edad. Sólo dijo que es madre de tres hijos, el mayor ya está en la universidad y el menor tiene trece años.

Cox asumió el cargo de vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe el primero de enero del 2005.

Durante los primeros años de su carrera dentro del organismo financiero, trabajó como economista en temas agrícolas y medioambientales en las unidades de Asia del Sur y América Latina.

Es ciudadana estadounidense, tiene dos maestrías, una en Derecho y Diplomacia y otra en Economía del Desarrollo/Economía Internacional. Además posee un doctorado en Economía y Políticas de Desarrollo.

MACUMBA, ELECCIONES Y MÁS

Dos días después de la supuesta “macumba” encontrada en la sala plenaria de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), la vicepresidenta del Banco Mundial, Pamela Cox, soltó una sonora carcajada al oír el relato de ese episodio.

El comentario introdujo a la entrevista para tratar de abordar con ellas aspectos políticos, durante la entrevista que brindó pocas horas antes de abandonar el país.

Como verá, en Nicaragua todo puede pasar, hasta que el máximo nivel de nuestro Poder Judicial se vea involucrado en temas esotéricos. Estamos en un año electoral, ¿cómo percibe el clima en Nicaragua, pues a veces las cosas están como están por los mismos intereses políticos?

El Banco Mundial no es una institución, eso está claro, nosotros vamos a trabajar con cualquier gobierno que la gente de Nicaragua quiera, para nosotros es muy importante que un país tenga un gobierno participativo, porque en nuestra experiencia este tipo de gobiernos tiene resultados fuertes en las áreas de desarrollo. Nosotros no tenemos ninguna opinión sobre los candidatos, para nosotros es importante un gobierno transparente, un gobierno participativo…

Pero además que ese gobierno esté dispuesto a trabajar con ustedes, pues hay un partido político, el Frente Sandinista, que vive lanzando críticas contra ustedes…

Pero nosotros trabajamos con muchos tipos de gobiernos, por ejemplo en Bolivia con el gobierno de Evo Morales, precisamente yo voy a Bolivia en marzo para tener una reunión con el presidente Morales. Además nosotros tenemos un programa grande con Brasil.

Cada gobierno es un poco diferente, pero el Banco Mundial quiere trabajar con todos los gobiernos para reducir la pobreza.

En este momento la representante del Banco Mundial en Nicaragua, Amparo Ballivián, con un gesto explícito avisa que la entrevista terminó…

Una última pregunta… queremos conocer mejor quién es Pamela Cox… ¿es casada, tiene hijos?

(Entre risas y sin ningún problema respondió). Sí soy casada, tengo tres hijos, uno en la universidad, otro en escuela secundaria y otro que tiene trece años.

¿Qué edad tiene?

¡A una mujer jamás!, respondió Ballivián, mientras Cox la veía y sonreía. No, no lo permito, dijo sonriendo Ballivián, lo que provocó carcajadas y fue el momento para que nos señalaran la puerta de salida de una manera muy diplomática.

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