- La ventaja final de Arias es so-lamente de un punto porcentual, por lo que su victoria no es categórica
- DR-Cafta y privatizaciones seguirán como temas polémicos
Arturo GudiñoSAN JOSÉ/AFP
El virtual presidente electo de Costa Rica, Oscar Arias, tendrá que gobernar a partir de mayo un país dividido en torno a cruciales temas como el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos y el modelo de desarrollo que ha seguido en los últimos 20 años.
Tras las elecciones del pasado 5 de febrero, el propio Arias reconoció ante la prensa que “la casa está dividida” y que su eventual gobierno tendría que echar mano del diálogo y la concertación para definir el rumbo del país.
Arias, de 65 años, y quien fue presidente entre 1986-1990, obtuvo un 40.92 por ciento de los votos contra un 39.80 por ciento de su contendiente del Partido Acción Ciudadana (PAC), Ottón Solís.
La elección tuvo el más alto abstencionismo de los últimos 40 años (34.79 por ciento).
Pese a que en los comicios se presentaron 14 candidatos presidenciales, los electores se concentraron en dos figuras que mantienen posiciones antagónicas sobre el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos (DR-Cafta).
Solís sostuvo a lo largo de la campaña electoral que el DR-Cafta traerá más pobreza a los sectores agrícolas y rechazó la apertura del mercado de telecomunicaciones y seguros, controlados por monopolios estatales.
Por su parte Arias lo defendió argumentando que traerá más inversión extranjera y permitirá crear mayores fuentes de trabajo.
Además, ambos candidatos se enfrentaron sobre el modelo de desarrollo de corte neoliberal que impulsaron los últimos cinco gobiernos, incluido el de Arias, y que concentró la riqueza en los sectores exportadores, grandes operadores de turismo y la banca.
En la elección también quedó sepultado el bipartidismo que imperó en las últimas décadas, representado por el Partido Liberación Nacional (PLN) de Arias, y el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), de los ex presidentes Rafael Ángel Calderón y Miguel Ángel Rodríguez, que permanecieron varios meses en la cárcel tras escándalos de corrupción que estallaron en 2004.
El ex Ministro de Educación, Francisco Antonio Pacheco, una de las principales figuras del “arismo” y electo diputado, reconoció esta semana que el nuevo gobierno tendrá que apostar al diálogo y a la concertación para poder salir adelante.
“Nosotros tenemos que revertir la tendencia a esa polarización entre pobres y ricos, entre los que más tienen y los que menos tienen, eso tenemos que hacerlo. Ahora, la manera de no hacerlo es que el país entre en confrontaciones innecesarias, cuando deberíamos ponernos de acuerdo”, declaró Pacheco.
El nuevo gobierno tendrá que buscar el diálogo con organizaciones de la sociedad civil que cobraron preponderancia a partir del año 2000, cuando en masivas manifestaciones callejeras obligaron al gobierno de Miguel Ángel Rodríguez a dar marcha atrás en un plan de privatización del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), que controla las telecomunicaciones.
Sindicatos prevén confrontación
Líderes sindicales de Costa Rica avistan cuatro años de confrontación social ante la llegada de Oscar Arias a la Presidencia.
“Arias sería un presidente sinónimo de confrontación porque trabaja para la oligarquía pro tratado de libre comercio con Estados Unidos (DR-Cafta), la misma que financió su campaña”, dijo a la AP Albino Vargas de la Asociación de Empleados Públicos y Privados.
Explicó que los grupos que favorecen el acuerdo no quieren renegociar “ni un ápice”, posición con la que sí concuerda el aspirante Ottón Solís de Acción Ciudadana, que obtuvo 18,167 votos menos que Arias al finalizar el miércoles un recuento manual.
Los sindicalistas del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) también estarían en contra del ex gobernante (1986-1990) porque favorece la apertura de la telefonía celular e Internet actualmente en manos de la institución gubernamental y que está contemplada en el acuerdo comercial.
“(Arias) fue un candidato ilegítimo y será un presidente ilegítimo, porque el pueblo fue claro en su mandato de que no desea ir por una senda neoliberal”, apuntó Jorge Arguedas del Frente Interno de Trabajadores del ICE.
El parlamento
El nuevo gobierno tendrá que buscar el diálogo en la Asamblea Legislativa, pues el PLN de Arias sólo habría logrado 25 de los 57 diputados, en tanto que el PAC de Solís obtuvo 18, el PUSC (hasta hoy en el gobierno) cuatro, el Movimiento Libertario (ML, neoliberal) seis y otros cuatro representarán partidos minoritarios.