Verdaderas necesidades

Comprar sin medida es otra adicción desenfrenada para ahogar nuestras penas, es una adicción similar a la del alcohol o las drogas. Existen dos tipos de compradoras: la racional es fácil de identificar; bien calculadora, compra lo necesario para la casa y para ella. La otra sería la compradora compulsiva, la que no se puede […]

Comprar sin medida es otra adicción desenfrenada para ahogar nuestras penas, es una adicción similar a la del alcohol o las drogas. Existen dos tipos de compradoras: la racional es fácil de identificar; bien calculadora, compra lo necesario para la casa y para ella. La otra sería la compradora compulsiva, la que no se puede detener por nada del mundo.

La compradora compulsiva al momento de comprar siente placer y alivio pero cuando llega a casa presenta un gran arrepentimiento porque empieza a ver cuánto gastó y si utilizó la tarjeta de crédito, el sentimiento de culpa es peor.

La persona que tiene ese comportamiento posee problemas familiares, de pareja, personales y la única manera que encuentra para sentirse bien, es comprar. Lo normal sería enfrentar esas situaciones difíciles, en coherencia con lo que siente para controlar sus emociones y sus actos, y no tratar de esconder sus problemas.

La invitación es que vivan la intensidad de sus emociones como la tristeza o el enojo, ¡desen la oportunidad de vivirlos porque son tan auténticos como la alegría!

Cabe mencionar que la compulsión es un problema que se puede corregir pero es un proceso largo y lento. Las personas que compran compulsivamente tienen que cumplir dos elementos básicos: tratar de controlar su obsesión y quitarse la idea de necesidad, para no ir de compras. Otra de las cosas que debe hacer es examinarse internamente para saber cuál es la necesidad del momento para tratar de solucionar los problemas de manera asertiva.

Al igual que cualquier adicción, la compulsión puede llevarlo al suicido porque al problema emocional se suma el económico, lo cual la lleva a una depresión crónica, a robar o a pedir desesperadamente.

Los componentes de una adicción son múltiples, por ejemplo, el componente sicológico; son todos aquellos problemas emocionales. El componente biológico es el genético.

También está la presión social y cultural que impone una cultura materialista, las tendencias de la moda, nos llama a comprar, a estrenar, a hacer cambios que no necesitamos. Nos olvidamos de la parte espiritual, por eso vemos cómo se han deteriorado los principios morales, los valores que nosotros como persona debemos tener, las familias cada día están más destruidas, eso hace que las personas caigan en desesperación y realicen actos compulsivos.

Lo mejor sería buscar ayuda profesional porque endeudarnos por cosas que no necesitamos no es una conducta sana.

ACTOS DESENFRENADOS

Algunas características de las compradoras compulsivas

Jóvenes y adultas hasta de la tercera edad experimentan tal ansiedad, también los hombres. No tiene brecha social, desde gente con escasos recursos económicos hasta empresarios o profesionales de ciencias económicas, que no pueden con sus propias finanzas.

El clóset lo tienen lleno de ropa nueva. Decenas de zapatos que aún no sacan de las cajas. Su cuarto está lleno de maquillajes, cremas y perfumes, compran cada cosa nueva que sale al mercado.  

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