- Fríamente dijo: “Era su vida o la mía”, tratando de justificar el crimen
Sergio León C.CORRESPONSAL / [email protected]
“Temo por mi vida”. Eso declaró Harry Robinson Michell, el homicida del policía de Inteligencia Policial, Pedro Pablo Martínez Castillo, cuando fue conducido por investigadores policiales y el Ministerio Público al barrio Fátima, a reconstruir los hechos donde el agente fue ultimado de un balazo en la frente.
“Me quieren matar. Temo por mi vida”, dijo el homicida, luego de mostrar a LA PRENSA una serie de golpes que tiene en la cara, brazos y espaldas, supuestamente a consecuencia de puntapiés y golpes de algunos oficiales de la Policía de Bluefields.
En la reconstrucción de los hechos, el responsable de la muerte de Pedro Martínez, replicó que mató al agente ya que se sentía intimidado por éste.
“Era su vida o la mía. Ahora me viven amenazando a cada momento. Estas lesiones son de patadas, reglazos en la cabeza y manos. Voy a pagar mi condena, pero tengo miedo”, dijo Robinson, quien en abril próximo cumplirá 26 años de edad.
NIEGA ACCIÓN EN EL HECHO
El otro detenido en el caso dijo ante las autoridades no tener nada que ver en el hecho sangriento que sacude todavía la opinión pública costeña.
Ana Viales, tía de Harry Robinson, denunció públicamente que su sobrino está siendo maltratado en la Policía de Bluefields.
“Él tiene que pagar por lo que hizo, él ya confesó su delito y no tienen que estar golpeándolo. Lo están pateando. No es justo que le estén haciendo eso”, se quejó.
En tanto, el también pariente de Harry Robinson Michell, Carlos Michell Viales, dijo que Pedro Martínez llegó a molestar a los muchachos (Harry Robinson y Alejandro José Chamorro).
“Dicen que ellos estaban sentados, que el policía llegó y manipuló su arma, que después él (Harry) tuvo que dispararle; él no sabía que era policía”, alegó.
Carlos Michell Viales sorprendió diciendo que “cuando la Policía mata a un civil nadie dice nada, pero cuando se mata a un policía, quieren matarlo a uno. Ahora sí se quieren ensañar en quien lo mató”, declaró Carlos Michell, tío de Harry Robinson.
RECIBIÓ LLAMADA
El agente de Inteligencia policial de Bluefields, Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), Pedro Pablo Martínez Castillo, recibió una llamada telefónica la noche del sábado para verificar una información sobre un homicidio ocurrido la tarde del viernes pasado, donde un campesino había perdido la vida a machetazos.
La información en poder de LA PRENSA indica que Pedro Martínez Castillo, horas antes de su muerte, se había entrevistado con una dama y a ésta le manifestó que iría a cubrir una información al barrio Fátima, “que no dilataba”.
VERSIÓN CONFIRMADA
Esta versión fue confirmada por el jefe de la Secretaría Ejecutiva de la Policía de la RAAS, subcomisionado Erick Delgadillo Castro.
Delgadillo dijo que después que al agente Pedro Martínez, supuestos individuos interfirieron la frecuencia de la Policía Nacional y les estuvieron llamando “payasos” en reiteradas ocasiones en tono de burla.
“Nosotros andábamos en la investigación, en el despliegue cuando eso ocurrió”, anotó Delgadillo.
El portavoz de la Policía de la RAAS dijo que el hermano de Harry, Jaime Robinson Michell, se encuentra prófugo de la justicia.
En Bluefields fue notorio el dolor y la conmoción por la muerte de Pedro Martínez, mismo quien la tarde de ayer fue sepultado en el cementerio San Juan de Dios de esta ciudad.
Al sepelio asistieron los principales jefes de la Policía de la RAAS, amigos del agente muerto, víctima de la delincuencia, agentes y pobladores costeños.