Carlos A. Cubill
El pasado jueves 16 de febrero me disponía a dormir, no sin antes ver el noticiero en español (vivo en Phoenix, Arizona) en compañía de dos de mis hijos. Al ver las imágenes de la tragedia que cobró la vida de un guardián del orden y del agresor, realmente me conmoví.
Es asombrosa ver la forma en que se le arrebató la vida al agente en manos del también ya occiso atacante. En lo personal, he visto muchas escenas como esas en Estados Unidos y la diferencia es que el personal que iba a realizar el arresto carecía de la preparación adecuada, a pesar de que el número de ellos era mayor al causante de esta tragedia.
En todos los noticieros locales de la ciudad de Phoenix se pudo ver este vergonzoso acto. Envío un sentido pésame para ambas familias y espero que nuestros cuerpos de seguridad sean entrenados debidamente, para enfrentar más efectivamente situaciones como esa.
Phoenix, AZ, EE.UU.