Francisco García S.
Es indignante desde todo punto de vista que el Gobierno y las autoridades policiales se ensañen en usar a los famosos Tapires para desalojar a los médicos de los puntos de protesta, como si se tratase de delincuentes muy peligrosos. Ocurrió otra vez el martes 14 en la Cancillería de la República como “regalo” del Día del Amor y la Amistad.
Los médicos hemos dado lecciones de civismo, actuando con cordura, entonando nuestro Himno Nacional el cual sí es pisoteado por todos los políticos demagogos de nuestro triste país. Preguntémonos: ¿por qué no utilizan los recursos para combatir tanta delincuencia imperante en este país? ¿O por qué no utilizan sus fuerzas contra quienes verdaderamente alteran el orden público como los transportistas que ya les dieron lo que querían?
La Policía usa la fuerza sólo contra quienes saben que no responderán con piedras, morteros, mucho menos balas. Por otra parte, algunos medios de comunicación escritos y televisados, afines al Gobierno, publican lo que les conviene seleccionando y tergiversando la información en pro del desprestigio del gremio médico.
¿Hasta cuándo el Gobierno demostrará que realmente le importa la salud de la población? Lo que ha hecho es recurrir al chantaje aprovechándose de los principios y de la ética médica ordenando a reintegrarse una y otra vez y burlando la Iglesia Católica, garante de los acuerdos de 1998 en las negociaciones.
Ya es hora que el Gobierno acceda a las demandas del sector salud, que los diferentes países donantes, sociedad civil y ONG presionen para buscar una salida rápida a este problema, personas se complican y mueren en sus casas por falta de atención médica y nadie se da cuenta, ya los médicos no tenemos otra alternativa que “cerrar filas” en las unidades de salud para presionar al Gobierno insensible.
Los médicos provida que alguien pedía en una ocasión también comen, se visten, se movilizan y tienen responsabilidades con sus familias.
Médico residente