- Policía Nacional fue sorprendida por el segundo crimen contra uno de sus agentes, en menos de una semana
- En el hecho ocurrido en Bluefields están implicados dos consumidores de drogas
Elízabeth Romero y Sergio León [email protected]
Aún está fresca la sangre derramada el pasado miércoles en las inmediaciones de la delegación policial de Juigalpa, donde murió un agente y otros dos resultaron heridos, cuando el crimen en contra de otro policía ocurrido en Bluefields, sorprende a los miembros de esa entidad policial.
La víctima fue el policía Pedro Pablo Martínez Castillo, de 34 años, oficial de inteligencia que fue sorprendido por dos personas aparentemente consumidoras de drogas y con antecedentes delictivos, quienes pretendieron asaltarlo, confió el segundo jefe de la delegación en la Región Autónoma Atlántico Sur (RAAS), comisionado José Luis Cárcamo.
Las investigaciones policiales indican que el uniformado trató de impedir el asalto, sacando su arma de fuego, pero uno de los sujetos le propinó un balazo en el parietal izquierdo, con orificio de salida en el occipital derecho.
El móvil del asesinato contra Martínez Castillo aparece como un asalto, sin embargo, el vocero de la Policía en Bluefields, subcomisionado Erick Delgadillo, dijo: “Aquí hay presencia del crimen organizado en las modalidades de tráfico de drogas, personas y de armas”.
El crimen de Martínez ocurre cuando Bluefields tampoco se repone del múltiple asesinato ocurrido el cuatro de mayo del 2004. En esa ocasión fueron asesinados en la delegación de esa ciudad caribeña los uniformados Juan José Fúnez, Róger Ernesto Villachica, Ruth González y Johnny Dometz Henry. El caso sigue sin esclarecerse.
DESPLIEGUE POLICIAL
Delgadillo confirmó que luego de ocurrido el crimen, fueron desplegados más de 100 policías por toda la ciudad. “Cerramos las discotecas, nos apostamos en todas las entradas y salidas de Bluefields, recogimos a más de 50 elementos sospechosos (ya los liberaron), hasta que dimos con los delincuentes”, confió Delgadillo.
En esa redada cayeron dos sospechosos del crimen, a quienes el comisionado Cárcamo identificó como Harry Michael Robinson, de 28 años, alias “El Renco” y Alejandro José Chamorro, de 27 años.
Harry Michael confesó que él disparó, y relató cómo ocurrieron los hechos, dijo Cárcamo, tras señalar que ambos “son el azote del barrio donde ellos viven”.
Michael ha estado detenido por drogas, lesiones y amenazas. “‘El Renco’ tiene un sinnúmero de antecedentes delictivos en Bluefields”, anotó Delgadillo.
En su poder les encontraron el arma de reglamento y el radio- comunicador que portaba el agente muerto; así como una mochila en la que guardaban la pistola Makarov con que le dieron muerte al policía, unos binoculares y un par de guantes.
En el lugar del crimen la Policía ocupó un casquillo “que a simple vista se nota fue disparado con la Makarov”, dijo Cárcamo; ésta fue remitida al laboratorio para el análisis correspondiente, agregó.
OCURRENCIA DE LOS HECHOS
La Policía confirmó que el investigador policial se movilizaba cerca del negocio conocido como El Tronco, en el barrio Fátima, cuando dos sujetos que consumían droga, uno de ellos armado con una pistola Makarov, intentaron asaltarlo.
“Cuando lo ven, le hacen la parada y él, cuando ve a los tipos con el arma, sacó su arma y la montó. Los tipos ahí nomás le dispararon”, sostuvo Cárcamo.
Delgadillo destacó que el sujeto le disparó al policía teniéndolo a metro y medio de distancia.
Al verlo caer al suelo, los sujetos procedieron a despojarlo de sus pertenencias.
“No le dio tiempo ni de defenderse a Pedro, cayó muerto y se le llevaron la pistola y el radio- comunicador”, declaró Delgadillo, quien precisó que el hecho sangriento que sacude a la opinión pública de Bluefields, ocurrió a eso de las 11:50 p.m., del sábado.
El sospechoso de matar al policía Martínez, justificó ante los periodistas que mató al agente porque se sintió intimidado por éste.
INVESTIGABA
El agente Pedro Pablo Martínez Castillo había ingresado a esa institución hace ocho años y como oficial de inteligencia estaba asignado a las investigaciones de casos relevantes.
Al momento del crimen, el agente asesinado investigaba un homicidio ocurrido el pasado 17 de febrero en esa ciudad caribeña. En ese momento estaba dedicado a la búsqueda del principal sospechoso, informaron las autoridades.
Martínez era originario de la comunidad campesina de Río Kama, jurisdicción del municipio Kukra Hill y estaba casado con Neysi Navarro.
Tras la muerte del uniformado, quedan en la orfandad tres menores de edad.
Recientemente, el ahora fallecido participó en un operativo antidrogas realizado por la Policía en el barrio El Canal, de Bluefields, donde murieron dos ciudadanos (un civil y un policía). Pedro Martínez Castillo fue uno de los sobrevivientes.
HOMENAJE
La Policía de Bluefields ofreció un homenaje póstumo al oficial asesinado, y las autoridades anunciaron fuertes medidas contra el crimen organizado que ha cobrado