María Antonia López M./[email protected]
EL SALVADOR.- La creación de la normativa para la producción, distribución y uso del biodiesel en Centroamérica es parte del trabajo que por varios meses estará diseñando la Alianza en Energía y Ambiente de la región (AEA), programa encargado de estos nuevos procesos que se han creado con el fin de encontrar alternativas a la crisis petrolera.
Durante dos días en la capital salvadoreña, representantes de los países de la región, expertos en producción de combustibles y energías alternativas, expusieron sus experiencias, así como fuentes de financiamiento procedentes de países europeos, que se han dado a la tarea de comprar producción limpia a precios que podrían resultar altamente atractivos para Centroamérica.
La AEA es un programa de la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo (CCAD) y el Sistema de Integración Centroamericana (SICA).
Parte de los proyectos en materia de biocombustibles que ya se están trabajando en la región centroamericana, así como otros procesos que derivan en la producción de etanol, el uso de plantas como el tempate o el higuerillo para obtener diesel, en algunos casos ya cuentan con matrices de normativas locales, otros aún no las tienen.
El ingeniero Otto García, de la Alianza de Energía y Ambiente, sostuvo que para el mes de octubre de este año se espera puedan contar con la normativa para el biodiesel, el cual sería revisado en cada país para posteriormente homologarlo a nivel de la región.
Además aclaró que antes de la puesta en marcha de un proceso regional de distribución de estos combustibles alternativos, será necesario definir con los ministerios de Hacienda, la carga impositiva aplicada a este producto, dado que en la región los derivados del petróleo constituyen una de las mayores fuentes de ingreso de los Estados. De igual forma será necesario revisar con las direcciones de Aduana, los mecanismos de distribución en la región.
A la fecha en Centroamérica existen al menos 13 proyectos de producción de energías limpias, utilizando el agua, el viento, o bien algunas especies agrícolas. Costa Rica tiene uno, Guatemala tres, Panamá tres y Honduras lleva la delantera con seis, ubicados en varias partes del país, en proyectos hidroeléctricos, biomasa derivada de la caña y biodiesel obtenido de la palma africana.