- Psicóloga atiende a madre de niños asesinados
Jerónimo Duarte Pérez/[email protected]
NUEVA GUINEA.- La mamá de los tres niños asesinados la semana pasada en la Colonia San José de Nueva Guinea, permaneció internada dos días en el hospital de este municipio, ya que su estado psicológico se ha deteriorado.
Desde que los pequeños fueron sepultados, el sábado pasado, doña Juana Carmen Rodríguez Pérez empezó a perder el conocimiento y a decir “palabras sin sentido”, según su marido, Daniel Pravia, quien también se encuentra muy desconsolado por el crimen contra sus niños.
El jueves 16 de febrero fueron encontrados decapitados y mutilados los niños Ariel Antonio, Rafael y Edwin Pravia Rodríguez de diez, siete y cinco años respectivamente. Este ocurrido en la Colonia San José, a unos 40 kilómetros de la cabecera municipal de Nueva Guinea.
Durante los últimos días, la psicóloga Marisela Espinosa Valerio ha sido la encargada de dar terapia constantemente a doña Juana del Carmen.
En tanto las autoridades municipales anunciaron que hoy lunes, sesionará el Concejo, presidido por el alcalde liberal, Julio Quintanilla, para determinar el apoyo que se le brindará a los padres de los pequeños.
Mientras que las autoridades policiales, hasta ayer seguían herméticas sobre los avances de las investigaciones de este crimen que ha conmovido a la población de esta zona.
Lo que sí es seguro es la detención, desde el viernes de cuatro sospechosos, quienes podrían ser llevados hoy ante las autoridades judiciales de encontrar pruebas contra ellos.
La Policía, con el apoyo de productores de la localidad, capturaron el viernes a Daniel Bravo Abarca, Miguel Ángel Alvarado, Susana del Socorro Bravo Polanco y un adolescente, como sospechosos, según han confirmado los mismos productores.
Sin embargo, si las autoridades no logran reunir pruebas contra los detenidos, éstos podrían quedar libres hoy, al vencerse el término que establece el nuevo Código Procesal Penal.
La parroquia católica, a cargo del cura Julio Falagán, también ha abierto las puertas a estos padres “este es un lugar donde se tratará de curar las heridas que los marcarán para siempre”, dijo el párroco.