- Productores matagalpinos aprenden a cultivar sin dañar el medio ambiente
Luis Eduardo Martínez M./[email protected]
MATAGALPA.- Las quemas con fines agrícolas en la subcuenca del río Jucuapa casi han sido erradicadas como práctica cultural de los pequeños productores de esa zona, considerada una de las de mayor diversificación productiva en el municipio de Matagalpa, donde los pobladores y diferentes instituciones ejecutan un plan integral de cogestión de cuencas.
En los tres niveles de la subcuenca, identificados como Jucuapa Arriba, Jucuapa Centro y Jucuapa Abajo, la mayoría de productores posee parcelas de tres a cinco manzanas de tierra, donde el deterioro ambiental por prácticas agrícolas inadecuadas era notorio, explicó el pequeño productor José Mario Aguilar Castro, habitante de la comunidad El Ocotal, al sur de Matagalpa.
“Había bastante destrucción, porque las quemas eran indiscriminadas, pero ahorita hemos logrado que se queme un 85 por ciento menos de lo que se quemaba antes, porque la gente está tomando conciencia del daño que producen las quemas”, comentó Aguilar, miembro del Comité de Cuencas en su comunidad.
Según Aguilar, en cada una de las ocho comunidades de la subcuenca, incluyendo Santa Cruz, en la jurisdicción del municipio de Sébaco, los pobladores han conformado comités locales que junto a las diversas entidades y organizaciones involucradas en el proyecto de cogestión de cuencas “estamos trabajando entrelazados”.
En el proyecto de cogestión de cuencas participan entidades como el Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA), Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG), la Alcaldía de Matagalpa, la Fundación Mujer y Desarrollo Comunitario (Fumdec), el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (Catie) a través del programa identificado como Focuencas II, entre otros.
Según el director técnico zonal del INTA en Matagalpa, Marcio Arauz, todas las instituciones y organismos involucrados “perseguimos garantizar que los esfuerzos no se dupliquen ni se diluyan, sino que podamos llegar, de mejor manera, a mejorar el nivel de vida de las familias productoras”.
“Estamos investigando cultivos, variedades tolerantes, tecnologías de Manejo Integrado de Plagas (MIP) amigables con el medio ambiente que mejoren la producción en calidad y cantidad, pero siempre con la visión de la conservación, manejo adecuado y protección de los recursos naturales”, expresó Arauz.
OTROS BENEFICIOS
Según José Mario Aguilar Castro, “este proyecto ha venido a ayudar a las comunidades. Se ha vinculado con bastantes capacitaciones sobre la biofertilidad, el medio ambiente, manejo de desechos sólidos, el daño que produce quemar”.
“Todo esto ha ayudado bastante para la protección de las fuentes de agua (…) hemos tomado conciencia y la gente ya no quema, protege las fuentes de agua, hay limpieza en las comunidades, nadie manejaba lo que es un enfoque de cuencas”, añadió.
Destacó que como parte del proyecto, los pobladores de la subcuenca también han recibido apoyo con semillas y abono para cultivar granos básicos.