Salvar a Nicaragua

Fernando A. Malespín Cuando se habla de partidos mayoritarios se entiende que son grandes instituciones que gozan del respaldo de los nicaragüenses. Antes del 19 de julio de 1979 sólo existía un partido mayoritario, el Partido Liberal Nacionalista, dirigido dictatorialmente por el caudillo, general Anastasio Somoza García, desde los años treinta. Los nuevos caudillos, salidos […]

Fernando A. Malespín

Cuando se habla de partidos mayoritarios se entiende que son grandes instituciones que gozan del respaldo de los nicaragüenses. Antes del 19 de julio de 1979 sólo existía un partido mayoritario, el Partido Liberal Nacionalista, dirigido dictatorialmente por el caudillo, general Anastasio Somoza García, desde los años treinta.

Los nuevos caudillos, salidos de las montañas de Nicaragua y auspiciados por monstruos ideológicos que pasaron sobre miles de cadáveres, llenaron la ilusión de los nicaragüenses. Pero los resultados todos los conocemos. El gobierno sandinista hipotecó el presente y futuro de Nicaragua, invadió de sangre la campiña de nuestra Patria, humilló a la santa Iglesia Católica, llenó de miseria los hogares nicaragüenses y obligó a huir del país a más de un millón de compatriotas que ahora sueñan con regresar al terruño.

El pueblo no se equivoca y ha dado la espalda al FSLN en las últimas tres elecciones nacionales. El partido rojinegro se ha convertido en un partido de minoría porque ahí lo ha puesto la voluntad popular y seguirá decayendo porque la historia sepulta a los que traicionan a los pueblos de Dios.

Pido a Dios que haga reflexionar al doctor Arnoldo Alemán para que se aparte de toda ingerencia política y permita que la familia liberal se una de corazón y que, con sus aliados democráticos, den la batalla definitiva al FSLN el 5 de noviembre próximo.

Cartas al Director

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