- Podrían ser acusados por lesiones graves
Luis Alemán [email protected]
Lesiones recíprocas, eso fue lo que hubo entre los hermanos Rosales y los jóvenes Guillermo Benavente y Rodrigo Aguirre, quienes el pasado domingo protagonizaron una trifulca a la salida del bar Hipa Hipa, ubicado sobre la Carretera a Masaya.
Asílo señala un conclusivo de la Dirección de Auxilio Judicial del Distrito Cinco de Policía que ayer envió al Ministerio Público para su valoración.
Leonardo y Daniel Rosales son hijos del magistrado de la Corte Suprema de Justicia, Francisco Rosales, quien minimizo la acción de sus hijos, calificándola como “cosas de chavalos”.
El teniente Bayardo Chavarría, oficial de Auxilio Judicial del Distrito Cinco, confirmó que para la Policía en el incidente hubo lesiones recíprocas y así lo hizo saber al Ministerio Público.
El caso pasó a manos de la fiscal auxiliar Sheila Buitrago, quien analizará el caso para determinar si hay méritos para acusar.
LOS HECHOS
Según la denuncia interpuesta en el Distrito Cinco de Policía, los hermanos Rosales agarraron a puñetazos y puntapiés a Guillermo Benavente, de 23 años y Rodrigo Aguirre Pereira, de 21, a la salida del bar Hipa Hipa, sobre la Carretera a Masaya.
LESIONES GRAVES
El dictamen del Instituto de Medicina Legal indica que las lesiones que recibieron Guillermo Benavente y Rodrigo Aguirre son graves.
Señala que dejarán cicatrices permanentes y visibles, según lo confirmó el teniente Chavarría.
En su denuncia, Benavente y Aguirre aseguran que sus atacantes estaban en estado de ebriedad y que a pesar que les pidieron que no provocaran, lo hicieron hasta llegar a los golpes.
JUSTICIA
La señora Alba Lila González, madre del joven Guillermo Benavente, mostró su preocupación por la posibilidad de que el caso quede en la impunidad, debido a que los agresores son hijos de un magistrado.
“Se pueden escudar en la investidura de su padre”, advirtió la señora González, quien pidió justicia para su hijo, lesionado a puñetazos por los hermanos Rosales.