Eduardo Cruz Sá[email protected]
Un vecino de Ismael Antonio Narváez, de 40 años, se ha convertido en su peor pesadilla, pues en lo que va de este mes de febrero, asegura que lo ha golpeado dos veces, y hasta lo ha amenazado de muerte.
Todo el problema parece originarse desde que Wilmer López llegó a vivir al barrio Oro Verde, en el municipio de Ciudad Sandino, y no tenía servicio de energía eléctrica.
Narváez, al ver la necesidad de López, ofreció darle electricidad de su vivienda. “Hasta le presté un rollo de alambre para que llevara la luz hasta su casa”, dijo el afectado.
Narváez vio que López estaba llenando su casa con electrodomésticos y la energía llegaba débil a ambos hogares. Decidió cancelar la ayuda que prestaba hasta su entonces buen vecino. El problema se agudizó hasta llegar a la agresión.
“Yo vendo discos compactos grabados, y ese día (5 de febrero) después del trabajo, me fui a mi casa y antes de llegar Wilmer me dijo que lo invitara a tomar licor, y como yo andaba con mis tragos le hice caso. Le di dos discos para que los mandara a vender y comprara guaro”, relató Narváez.
La víctima manifestó que, al sentirse en avanzado estado de embriaguez, le dijo a López que se retiraba del lugar y que se llevaría su grabadora, pero López se molestó y le respondió con un puñetazo y, una vez que Narváez cayó al suelo, comenzó a agredirlo a puntapiés.
Según Narváez, la Policía del Distrito Uno ha hecho caso omiso a su denuncia. Narváez sufrió una segunda agresión por parte de López. “Me dijo que le diera gracias a Dios porque no me enterró un cuchillo que andaba y también me amenazó de muerte”, expresó el denunciante.
La víctima pide a las autoridades que se ocupen de su caso, ya que la violencia de su vecino ha sobrepasado los límites.