Las parejas cuando se casan llevan cada uno sus puntos de vista y cada uno responde a la escuela de su familia, donde aprendió los valores, las costumbres de su familia y el primer error que hay que evitar es tratar de imponerle al otro esos valores y costumbres, lo cual se agudiza en las relaciones de diferentes razas, religiones y clases sociales.
Una palabra muy importante en la relación de pareja es el respeto en todos los sentidos: ¿Quién sos? ¿De dónde venís? ¿Cuáles son tus creencias? Todo ello aunado a la responsabilidad de cuidar la relación, dar el tiempo, la atención y la dedicación necesaria, ya que involucrarse en una relación de pareja implica cierta pérdida de la libertad de cada uno.
La confianza es otro aspecto, pero no entendiéndola como libertinaje, porque las tentaciones existen y cada uno debe cuidar su relación, darse su espacio, pero sin descuidarse mutuamente.
PILARES
Hay tres columnas que sostienen la relación, éstas son: comunicación, afecto y sexo. Las tres están entrelazadas y llega un momento en que ocupan un mismo espacio.
Comunicación no es ser monoparlante y el otro cierra el oído y soporta para no pelear; la comunicación es poder hablar sobre lo que siento y pienso; además, debo ser capaz de escuchar y saber aceptar si no tengo la razón.
Muchas veces la familia de alguno de los dos se convierte en nudo de la comunicación porque uno de ellos aún no ha aceptado que su pareja tiene una familia, de la cual no está aislada.
Cuando a alguno le tocan la familia, empieza a guardar resentimientos para luego cobrarlo. Todo eso carcome en el centro de los tres pilares y va restando sentimiento, que la mayoría de las veces se cobran en la cama y en la mesa, otros pasan años simulando sus afectos, guardando sus resentimientos bajo la alfombra, lo cual va convirtiendo en falsa la relación.
Otro de los enemigos de la pareja es el orgullo, porque por orgullo no se pide perdón, no se habla; sin embargo, todo se puede resolver si se venciera el orgullo, conversaran y negociaran.
La negociación es la clave para una relación exitosa en la pareja porque nadie es dueño de nadie, pero cada uno tiene el 50 por ciento, para echar a andar una causa tan difícil y compleja como es el matrimonio o la relación de pareja.
DESPUÉS DEL ENCANTO ¿QUÉ?
La relación debe cuidarse y alimentarse cada día
Encanto: algunos expertos dicen que la magia sólo dura dos años, por eso cuando la gente se casa y empieza a ver los defectos de la otra persona, comienzan los problemas, se baja el encanto, por lo cual para mantenerse en esa relación hay que hacer ciertas maniobras bien planificadas y voluntarias.
Igualdad: la relación es como una pesa, si se pone mucho de un lado, se inclina; entonces hay que poner igualdad entre lo que se da y lo que se recibe, si no hay esa igualdad la relación se acaba o se convierte en una relación simbiótica, no sana.