- Pobladores celebraron los 123 años de haber sido elevada a ciudad
Lucía Vargas C.CORRESPONSAL/[email protected]
El deporte y la cultura es el ingrediente que cada año pone la sazón al programa de aniversario de Jinotepe. Ayer, que se celebró los 123 años de la ciudad, no fue la excepción y hasta se disfrutó de una alegre y cívica presentación de la banda musical y la gimnasia rítmica del Instituto Manuel Hernández Martínez, en horas de la tarde frente al Parque Central.
Desde temprano la jornada deportiva inició con una carrera de bicicletas en la categoría BMX juvenil, montañera libre, experto y novatos, más la exhibición de karate.
Los juegos bufos dieron el toque popular a la celebración con la participación de mujeres y varones en los diversos ejercicios, muy tradicionales, como carrera de encostalados, carrera de carretilla de mano, baile de chimbomba, entre otros.
El día transcurrió entre la bulliciosa diana y los infaltables cohetes, para culminar con la actividad central en el Palacio de la Cultura, a cargo de la Alcaldía en horas de la tarde y una revista cultural por la noche.
¿QUÉ FALTÓ?
Para algunos jinotepinos consultados, como el profesor Juan Carlos Fajardo y el poeta Nemo Arias, lo que aún falta incluir en las actividades de aniversario es el respeto a los símbolos municipales.
“Nadie tiene la costumbre de poner la Bandera en la puerta de su casa”, comentó Arias. Sugirió al Gobierno Municipal que se ponga de acuerdo con el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes para que la bandera morada, amarilla y azul del municipio, sea izada en cada centro de educación de la ciudad, cada 11 de febrero y permanezca al lado de la Bandera Nacional.
Otra recomendación para años siguientes es que la Alcaldía haga entrega de banderas de plástico a los pobladores, para inculcar el amor y respeto a la ciudad en todo momento y que en fechas memorables las calles luzcan los colores municipales.
La letra y la música del himno a Jinotepe, que fue creado por ilustres ciudadanos, son para los estudiosos de la historia otro elemento que se debe retomar en las aulas de clase y en los actos públicos, para que las generaciones nuevas puedan cantarlo.
Jinotepe arribó ayer a su aniversario 123 y aunque sus hijos reconocen que ha alcanzado algunos niveles de progreso, también critican que falta demostrar más amor a esta tierra para proteger su flora, fauna y otros elementos importantes para que surja como otras ciudades del país.