- Freno urbanístico del sur de Managua será temporal
Wilder Pérez [email protected]
El Concejo capitalino aprobó esta semana un reglamento ambiental que congela cualquier proyecto de construcción de gran envergadura que no esté aprobado, con lo que la expansión de la ciudad quedó frenada momentáneamente.
La nueva “ordenanza municipal sobre daños y multas ambientales”, establece en su artículo 12, que queda prohibida la modificación al uso de suelo en las zonas agropecuarias intensivas y no intensivas, lugares de erosión hídrica y áreas protegidas.
Los terrenos de Managua con esas características se encuentran en la parte sur y este del municipio, el lugar preferido por las empresas urbanizadoras por encontrarse fuera de la ciudad sin estar lejos de ella, tener clima fresco y contar con todos los servicios.
La idea es evitar el proceso de erosión que está afectando al lago Xolotlán. El mismo artículo establece multas del ciento por ciento del valor dado por la Alcaldía, para las obras ejecutadas sin permiso.
No obstante, la medida será temporal, pues se permitirá la expansión de Managua una vez que la nueva Dirección General de Medio Ambiente y Urbanismo establezca un nuevo régimen de uso de suelo en el municipio.
DURA ORDENANZA
La normativa ambiental es rigurosa en todos los sentidos. Es prohibido botar basura en lugares no autorizados, no se podrán realizar trabajos que produzcan humo o polvo sin autorización, tampoco se permitirá desechar productos líquidos que atenten contra el medio ambiente.
Incluso quienes tengan predios baldíos, si no los mantienen limpios, serán multados. Las empresas que produzcan artículos que por su negligencia contaminen el medio ambiente serán llamadas a efectuar campañas que reviertan ese tipo de situaciones.
Además de eso, estará prohibido contaminar el aire con gases o malos olores, y no se aceptarán ruidos o vibraciones intensas, y menos aún cuando perturben la salud o alteren la tranquilidad y el descanso nocturno de los ciudadanos.
La ordenanza indica que cada infractor deberá pagar multas que van de C$5,000 a C$50,000 la primera vez, y si reincide la cantidad se duplicará. Ninguna medida sustituirá posibles procesos legales que se levanten contra el trasgresor.
Para cumplir con todo eso, la Alcaldía creará a corto plazo la Inspectoría Ambiental Municipal (IAM).