- Así lo asegura Roberto Rivas
María José Uriarte [email protected]
A pesar de la ausencia de los magistrados liberales del Consejo Supremo Electoral (CSE), su presidente Roberto Rivas comunicó la decisión tomada con sus homólogos sandinistas, de orientar la aplicación de los artículos 41, 116 y 131 de la Ley Electoral.
El magistrado Rivas afirmó que ninguno de los funcionarios del Poder Electoral se opone al cumplimiento de la ley, y por esa razón se instruirá a los funcionarios de las Juntas Receptoras de Votos (JRV) a que se cumplan esas disposiciones.
Tales artículos de la Ley Electoral permiten el voto con cédula en mano aunque no aparezca en el Padrón Electoral, siempre y cuando se demuestre con la misma, que se vive en la circunscripción correspondiente.
El artículo 131 hace referencia al recuento minucioso de los votos.
El magistrado presidente añadió que “la persona puede votar no estando en el listado de electores de una JRV, pero que el ciudadano demuestre con su cédula de identidad que reside en esa circunscripción electoral se va a hacer, esa es la voluntad que hay aquí”.
“Si hay que publicarlo en un manual, si hay que salirlo diciendo a cuatro voces lo vamos a hacer, no hay ningún inconveniente, es más, la instrucción en la capacitación es que se entrene debidamente a los miembros de mesa para evitar confusiones”, enfatizó Rivas.
No obstante, para Rivas, el trasfondo de la posición de los liberales es político y a pesar de que ya se instruyó la aplicación de esos artículos que mantenía confrontados a los magistrados electorales, después aparecerán con otros argumentos para no establecer quórum en las sesiones.
“Aquí prácticamente se está queriendo convertir tal vez un partido (…) en el gran inhibidor, si las elecciones le favorecen, pues vamos a elecciones nacionales, y si las elecciones no me favorecen no vamos a elecciones nacionales”, precisó Rivas.
Expresó que hay “alguien” interesado en que no haya elecciones, pero no quiso pronunciarse si se refería al ex presidente Arnoldo Alemán.
También cuestionó la actitud de sus homólogos liberales de oponerse a la convocatoria para elecciones nacionales, cuando los registros demuestran que se ha hecho casi en los mismos tiempos, aunque la Ley Electoral no lo estipule tácitamente.
La oposición a que se aplicasen los artículos 41 y 116 había generado críticas contra los magistrados electorales de parte de organismos de observación electoral.