Annabelle Sánchez
Me da especial alegría que continúe el debate por el monumento a Rigoberto López Pérez y las vallas publicitarias en la carretera a Masaya (entre rotonda y rotonda). Es esperanzador constatar que hay personas que están usando su capacidad de raciocinio y que no se dejan invadir por la pereza intelectual del que… “todo le vale”. A pesar del respeto que me merece el señor Alcalde de Managua —por el hecho de ser persona— me parece honrado de mi parte decirle lo que pienso.
Aunque RLP haya pensado en la liberación de su pueblo, no deja de ser un asesinato el que cometió en la persona de ASG (el fin no justifica los medios). Por lo tanto, erigir un monumento a una persona que no ha dado buen ejemplo, no me parece correcto porque no ayuda a la educación de nuestro pueblo y menos viniendo de una persona que debería ser ejemplar.
Por otro lado, las vallas publicitarias con imágenes de mujeres exhibicionistas que el señor Alcalde (o sus colaboradores) están negociando en el tramo de carretera arriba mencionado, no son tampoco modelos que ayuden a la superación integral de nuestro pueblo.
De manera que, señor Alcalde de Managua, procure trabajar porque la higiene de la capital vaya en aumento y no colaborar con los quintales de basura con la que nos tropezamos en todas nuestras calles. Muchas gracias por su atención a esta nota.