Dave GoldbergAP
DETROIT.- Hablemos de un Super Bowl cargado de errores.
Eso fue lo que todo el mundo vio el domingo cuando los Acereros de Pittsburgh ganaron su primer campeonato en 26 años al superar a los Halcones Marinos de Seattle por 21-10.
¿Errores? Para decirlo de manera simple, los Acereros ganaron porque los Halcones Marinos hicieron más errores, digamos que muchos más.
Entre estos errores se encuentran tres pases que soltó el ala cerrada Jerramy Stevens, quien pasó la semana pasada en una batalla de bravuconadas con Joey Porter, de Pittsburgh.
Además se vieron incrementados por una serie de castigos muy perjudiciales que cometieron en los peores momentos posibles. Entre ellos un castigo por agarre ilegal del tackle derecho Sean Locklear, después de un pase completo de 18 yardas que le pudo haber dado a los Halcones Marinos un primero y gol en la yarda uno de Pittsburgh, al comienzo del cuarto período y tuvo la oportunidad de ponerse en ventaja de 17-14.
Además, esto ocurrió después de un primer tiempo en el que Seattle perdió entre 10 y 14 puntos por errores.
De hecho, mientras Pittsburgh consiguió dos touchdowns largos muy bien ejecutados, como una marca de una carrera de 75 yardas de Willie Parker, y un pase reversible de Antwaan Randle a Hines Ward, fue un partido que Seattle perdió tanto como los Acereros lo ganaron.
MÁS ERRORES
Los Halcones Marinos se mantuvieron en el partido porque Ben Roethlisberger, el quarterback de Pittsburgh, cometió un gran error al lanzar lo que pudo haber sido un pase de touchdown a Cedrick Wilson en el tercer período.
En vez de ello, Kelly Herndon interceptó el mal envío y se escapó 76 yardas con él, lo que abrió la puerta para un touchdown de Seattle que colocó el marcador en 14-10 cuando debería estar en 21-3. Además, en el primer tiempo, Seattle controlaba el partido, pero se fue al descanso con desventaja de 7-3.
—Darrell Jackson cometió una interferencia de pase ofensiva por empujar a Chris Hope en lo que pudo haber sido un pase de 16 yardas para touchdown que le envió Matt Hasselbeck. El castigo pudo haber sido riguroso en exceso, pero fue castigo.
—Un castigo de agarrando contra Chris Gray que le quitó un pase completo de 18 yardas de Hasselbeck a Jackson y que le pudo haber dado a los Halcones Marinos un primero y diez en la yarda 23 de Pittsburgh.
— Una devolución de patada de despeje de 34 yardas de Peter Warrick a la yarda 46 del campo de Pittsburgh, pero fue retrasada por un castigo de agarrando de Eric Pruitt.
—Finalmente, un dudoso manejo del reloj y de envío de llamadas que obligó a Josh Brown a intentar un gol de campo de 54 yardas hacia el final del primer tiempo. Se fue desviado hacia la derecha y los Acereros se fueron al descanso con ventaja de 7-3 pese a que fueron superados casi todo el primer tiempo.
Sin embargo, fue el preludio de la cadena de errores que vendrían en el segundo tiempo: el pase interceptado a Roethlisberger, un par de pases soltados por Stevens, y finalmente el castigo decisivo contra Locklear.