- Propietario dice que ha invertido 2.5 millones de dólares en la nave
Gustavo Ortega [email protected]
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Verlo apostado en el astillero ubicado en Granada, provoca una gran impresión. Lo primero que se viene a la mente es la duda de si surcará el lago de Nicaragua sin problemas. Se trata del crucero Cocibolca, una mole metálica de 10 metros de alto, de tres pisos, que podría estar recorriendo el inmenso cuerpo de agua, en abril. Tendrá capacidad para 800 pasajeros, el más grande en la historia nacional.
Milton Arcia, empresario de la isla de Ometepe, es el creador de la obra. Cuenta que tiene cuatro años de estar en construcción, con una inversión de 2.5 millones de dólares; asegura que será la primera nave de estas dimensiones que recorrerá el lago. Jura que está siendo elaborado bajo las más estrictas normas de seguridad.
Arcia es un controversial personaje, un isleño muy elocuente, tostado por el sol, canoso, de estatura pequeña y complexión recia, dueño del ferry que recién sufrió un accidente en San Jorge y de otro que está a punto de lanzar al agua en la misma ruta San Jorge-Moyogalpa.
Está ligado a la política, es muy cercano al precandidato presidencial de Alianza por la República (Apre), José Antonio Alvarado. No duda en formar parte de los directorios telefónicos personales del presidente Enrique Bolaños y de los ex presidentes Arnoldo Alemán, ahora reo, y Daniel Ortega, con quienes ha discutido en varias ocasiones sobre sendas propuestas políticas.
LA PRENSA hizo un recorrido por su astillero, instalado a la par del astillero El Diamante, en Granada. Ahí estará la rampa para el abordaje del crucero, que ahora es su principal proyecto que supervisa con la pericia que lo hace jactarse como el único constructor de barcos en Centroamérica, gracias al conocimiento trasladado por expertos holandeses en la década de 1980.
Se ha dedicado a recoger naves antiguas que bien pasan como chatarras, con la intención de crear un museo naval, ahí se encuentran los restos del vapor Victoria, que hace décadas recorría la ruta Granada-San Jorge, y varias embarcaciones de madera que datan de varias décadas.
También compró los restos de los “hidrofoils” que durante la década de los años 90 tuvieron una efímera vida útil. Fueron usados como transporte a la isla de Ometepe, toda una sensación en la época por su velocidad, pero con maquinaria no apta para las condiciones de Nicaragua. Arcia piensa reconstruirlos y ponerlos a funcionar con motores norteamericanos.
En medio de todas estas naves que guardan mucha historia, está el ajetreo de la construcción del crucero, que tendrá 20 cuartos con aire acondicionado, dos plantas para vehículos, un restaurante, tres pisos para pasajeros.
En la planta superior, Arcia pretende realizar eventos recreativos con los pasajeros; para eso ya tiene pensado contratar grupos musicales y mariachis. “Aquí serán las fiestas”, dijo entusiasmado desde el cuarto piso, donde hay una vista espectacular de las isletas.
OPTIMISTA
Fue categórico al responder sobre las dudas de la navegación de semejante nave, “una embarcación flota de acuerdo al tamaño, esto debido a la cámara de aire que lleva, eso la hace flotar, entre más grande, flota más; la estructura va adecuada a las condiciones de lo que estamos construyendo, como es el niño es el juguete”, dijo.
“Un barco grande tiene las mismas estructuras de un pequeño, con la diferencia que los refuerzos son más grandes, las cuadernas (vigas) son mas grandes, con los planos maestros usted construye cualquier barco, nos estamos preparando para la competencia, porque sabemos que va a venir, queremos competencia leal”.
El recorrido previsto para el crucero Cocibolca es Granada-isla de Ometepe-San Carlos, con una duración de siete horas. Todavía no ha pensado en las tarifas.
Junto al crucero viajarán dos yates rápidos, para brindar rutas alternativas a los turistas, tales como Solentiname y San Miguelito en Río San Juan.
“Vamos a vender paquetes turísticos, haremos recorridos de tres días y medio, dos veces a la semana”, indicó.
Arcia recuerda haber empezado con una lancha de 10 pasajeros y poco a poco vino creciendo en el negocio de transporte acuático en la ruta Ometepe-Rivas, razón por la que algunos lo consideran un monopolio.
“Tendremos tres naves surcando el lago en los próximos días”, aseguró.
LAS OBLIGACIONES
Pero para que todo esté en regla, la nave debe estar registrada en la Dirección de Transporte Acuático del Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI), según lo manda la Ley de Transporte Acuático o Ley 399.
Jorge Morales Espinoza, director de Seguridad y Regulación Acuática del MTI, explica que toda embarcación que navegue, independientemente de la actividad a que se dedique, tiene que estar matriculada.
Asegura que siempre supervisan la construcción de las embarcaciones, exigen los planos y una vez construidas se les hacen las pruebas pertinentes.
Explica que a las embarcaciones se les exige tener radio-comunicación, algo que consideran por lógica que es indispensable ante cualquier emergencia, además que tengan los chalecos salvavidas en base al número de pasajeros autorizados por la Dirección General de Transporte Acuático (DGTA) del MTI.
“Se les exige, al menos, tres extintores de incendios, principalmente en la sala de máquinas, y se les exige que la tripulación y el capitán estén capacitados y tengan su licencia”, agrega.
INSPECCIONES MINUCIOSAS
Indica que como política, las embarcaciones de madera de la ruta San Jorge-Moyogalpa entran una vez al año en dique seco, donde se les efectúan inspecciones minuciosas.
En el caso del ferry, por ser de hierro, se le inspecciona cada dos años, algo que sucedería con la enorme nave de Arcia, que aún no ha sido analizada por las autoridades.
“El grande no lo hemos supervisado mucho… tiene que pasar la prueba, ya está construido, tiene que pasar las pruebas, y si las pasa no hay problema en autorizar su navegación en la ruta que solicite, siempre y cuando pase las pruebas técnicas pertinentes”, insiste.
Algunas personas que solicitaron el anonimato, dudan de la estabilidad de la nave una vez que surque el Lago.
Pero Morales dice que han trabajado de cerca con Arcia, a quien supervisan permanentemente. “Los ingenieros navales le han dado recomendaciones, él ha cumplido con las recomendaciones, no hemos tenido problemas en la construcción de este barco (ferry) nuevo”.
El ferry nuevo, otro de los proyectos de Arcia, se sumará al que ya recorre el lago desde hace varios años; es una nave con las mismas dimensiones, pero más moderna.
EQUIPOS DE NAVEGACIÓN
Miguel Ángel Malespín, director de Desarrollo Marítimo Portuario del MTI, explica que el tipo de equipos de una embarcación va a variar dependiendo de dónde navegará, si es lago, río, para navegación costera o a mar abierto, es el caso del Caribe.
Explica que el segundo ferry de Arcia, previsto a iniciar funciones en un par de semanas, no necesita radar ni ecosonda, debido a que el recorrido es en un trecho corto, de unos 15 kilómetros, entre San Jorge y Moyogalpa.
Consultado sobre el crucero en construcción, Rommel Briones, supervisor de Proyectos de la Empresa Portuaria Nacional (EPN), dijo que puede atracar en San Carlos, Granada y Moyogalpa, pero prefirió no hacer comentarios sobre la obra, pues no está entre sus funciones.
Sobre el recorrido, dijo que hay condiciones para que navegue en el lago hasta San Carlos, de ahí hacia delante lo ve difícil, debido a las condiciones del río San Juan.
“Esa nave llegaría hasta Boca de Sábalos, porque en los rápidos hay problemas de profundidad para llegar a El Castillo, ahí sólo pasan las pangas que transportan ciertos pasajeros, si espera un invierno podrían pasar, pero si quisiera llegar a El Castillo podrá bajar pero no subir”, estima.
VA POR MANAGUA
Pero los proyectos de Milton Arcia no terminan ahí, vienen a Managua nuevamente. De Arcia se dice que es una de las personas más adineradas del sur del país, algo que le provoca gracia, pero que no niega.
Durante la administración liberal de Roberto Cedeño en la Alcaldía de Managua, a finales de los años 90, Arcia puso a navegar en el lago de Managua o Xolotlán, una embarcación donde se hacían festejos turísticos, algo que piensa retomar, pues asegura contar con la venia del edil sandinista Dionisio Marenco.
“Yo he sido el que ha fallado, pero vamos a instalar un barco tipo catamarán, a dos kilómetros de El Malecón, para poner un restaurante flotante”, dijo, para luego recordar un negocio similar en los albores de la dictadura somocista, llamado Copacabana.
“Queremos hacerlo de dos pisos, poner motos acuáticas, poner yates; creo que en el lago de Managua hay muchas perspectivas, nosotros ya estuvimos cuatro años ahí con el barco Fiesta”. Se quejó de que la administración del ex alcalde Herty Lewites no le renovó la concesión del muelle construido por él a un costo de 800 mil córdobas.
“Me dicen que siempre tengo el monopolio, pero yo inicié el proyecto, me he retirado, nadie se ha interesado en retomarlo, entonces voy a regresar, cualquier inversionista que quiera que lo haga, es un foco virgen, nosotros vamos a reiniciar”, dijo Arcia, quien es, además, presidente de la Cámara de Transporte Acuático de Nicaragua.
REQUISITOS
Una vez logrados los requisitos para matrícula de transporte acuático, las embarcaciones son inspeccionadas por las autoridades y si pasan el examen, deben pagar un canon que va a depender del tonelaje de registro bruto y de la actividad que registra.
Actualmente el canon oscila entre 1,000 y 3,000 córdobas.
Persona jurídica: Escritura de Constitución de Sociedad y Estatutos inscritos en el Registro competente.
Persona natural: cédula de identidad y título de propiedad debidamente registrado.
En caso de que la nave sea utilizada para transporte público, una vez se logran todos los requisitos, la Dirección de Desarrollo Marítimo Portuario del MTI otorga una concesión de ruta.
Para lograr la concesión se hace necesario presentar la hoja de ruta de origen-destino prevista, posteriormente la instancia antes señalada realiza un estudio económico para analizar la rentabilidad de la ruta.
INTUR “CONTENTO”
María Nelly Rivas, presidenta ejecutiva del Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur), se mostró satisfecha con el proyecto del crucero Cocibolca, pues a su juicio es una nueva forma de promover más el lago de Nicaragua y la isla de Ometepe, uno de los destinos “únicos” del país, según refirió. “Esto abre muchas posibilidades, nos dio mucho agrado saber que se está haciendo aquí, con mano de obra nacional, estamos contentos de que don Milton siga invirtiendo, tendrá un impacto positivo”.
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