Modelo: María Andrea López Durán

Bañito primoroso

Tinas acolchonadas, jabón sin olor y melodías, hacen del baño un placer Bebés, ¡tan tiernos y delicados! Papá y mamá les mostramos amor en todo momento a través de caricias, miradas y cuidados. Sufrimos a la hora de bañarlos, creemos que podríamos lastimarlos. Marina Morales Espinoza, pediatra neonatóloga del Hospital Metropolitano Vivian Pellas, nos aconseja […]

  • Tinas acolchonadas, jabón sin olor y melodías, hacen del baño un placer

Bebés, ¡tan tiernos y delicados! Papá y mamá les mostramos amor en todo momento a través de caricias, miradas y cuidados. Sufrimos a la hora de bañarlos, creemos que podríamos lastimarlos. Marina Morales Espinoza, pediatra neonatóloga del Hospital Metropolitano Vivian Pellas, nos aconseja cómo hacerlo.

LA CABECITA DEL RECIÉN NACIDO

“La cabeza de un recién nacido en relación a su cuerpo es más grande y pesada, no la puede manipular porque su cuello no está preparado para sostenerla, a medida que va creciendo, el cuello se va estabilizando”, expresa Morales.

Las fontanelas (molleras) son otra razón por la cual las mamás tienen temor a la hora de bañar a sus bebés. La mollera es una abertura en la cavidad craneal, cubierta de cuero cabelludo y debajo se encuentra el contenido cerebral, afirma Morales.

PREPARAR EL MOMENTO

Antes de iniciar el baño es necesario preparar un ambiente acogedor para que el bebé se sienta estimulado y convierta el bañito en una rutina afamada. Antes que todo, aliste agua tibia, una tina acolchonada, la cual tiene la forma del bebé, música infantil y jabón blanco sin olor.

POSICIÓN A LA HORA DEL BAÑO

El bebé tiene que estar semisentado, no es recomendable sumergirlo en agua. Con su mano izquierda fije la cabecita, con la otra manipule el jabón. “Hay mamás que temen lavar el ombligo, el cual es tejido cicatrizal que no tiene percepción de dolor, por eso debe asearse, al no hacerlo se puede descomponer y provocar infección en la sangre”, comenta Morales.

La carita lávela con una motita de algodón. Cuidado con los ojitos y los oídos.

BAÑOS DE SOL

Mamá, cuando vea los primeros rayos del sol, saque sin ropa al bebé a recibir los rayos solares durante 15 minutos, si éstos entran por alguna ventana, puede hacerlo dentro de la casa. Proteja los ojitos. Eso evita el aumento de la bilirrubina en la sangre; la piel agarra coloración amarilla, además propicia la conjuntivitis, la cual afecta el cerebro, asevera Morales.

PIEL DEL BEBÉ

Su capa y espada

La piel del niño(a) como todo su organismo está pasando un período de transición, del intrauterino a la vida exterior. La piel es su capa protectora, a la vez se comunica con su medio ambiente. Su piel es más sensible a cosméticos como colonia y talco porque no ha tenido ese contacto con el entorno que haga su piel más resistente o más gruesa.

“Pueden provocar reacciones respiratorias e irritaciones en la nariz”, dice Morales.Por eso la doctora recomienda usar jabón blanco sin olor. Otro aspecto a tomar en cuenta es el lavado de la ropa del bebé, igual no hay que usar jabones abrasivos.  

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