- Linda Clerck, Miss Nicaragua 1994, tiene dos hijos y espera el nacimiento del tercero. Todos varones. Así cambiaron su vida
Fue la representante de la belleza nicaragüense en 1994, su reinado se extendió hasta 1996, estamos hablando de Linda Clerck, quien el mismo año que entregó su corona unió su vida en matrimonio con Mariano Valle Flores, con quien ha procreado tres hijos: Mariano Eduardo, Eduardo Antonio y del tercero aún no sabemos el nombre porque apenas tiene cuatro meses y medio de embarazo pero sabe que es otro varoncito.
Linda asegura que su experiencia como madre le cambió totalmente su vida y la define como una vivencia preciosa, asegura que sus hijos son su razón de ser.
“Como madre uno debe aprender a ser un poco sicóloga porque tenés que saber tratar a cada uno según su personalidad, cada uno es una nueva experiencia, no volvés a dormir tranquila, mi oído se ha desarrollado a tal punto que escucho cualquier ruido fuera de mi cuarto”, señala sonriente.
Nos contó que sus dos primeros embarazos fueron muy tranquilos, sin embargo, el tercero le ha provocado muchos achaques, como náuseas, mucho sueño y una que otra gripe que la ha tumbado en cama, todos estos síntomas al inicio la llevaron a pensar que por fin venía su princesita, pero confirmó que es otro varón, aunque no por eso va a ser menos querido.
Señaló que con su primer parto tuvo los miedos naturales de toda primeriza, se preparó para un parto natural, tomando clases sicoprofilácticas; sin embargo, con el segundo no pudo, ya que el bebé venía con el cordón umbilical enrrollado en el cuello.
“El parto natural es lo mejor que puede haber, porque al siguiente día estás como si nada ha pasado, en cambio con la cesárea, al siguiente día se te viene el mundo encima ”, señaló.
Asegura que aun cuando su cuerpo está preparado para tener a su tercer bebé en parto normal, va a pensar en la cesárea porque quiere realizarse la cirugía para no tener más bebés.
Uno de los problemas que tuvo fue el de amamantar a sus bebés, ya que su producción de leche no fue tan buena, así que sólo pudo hacerlo por el corto tiempo de tres o cuatro semanas.
Asegura que el primer año de sus hijos se los dedica completa a ellos. Cuando fue Miss Nicaragua, Linda pesaba 120 libras, peso al que después de la maternidad no ha podido volver, ya que con cada embarazo subió 35 libras, logrando llegar después del parto hasta 140 libras de peso. Con la vida agitada de su hogar y administrar la empresa Mueblisa, no le queda tiempo de hacer ejercicios, lo único que hace es cuidar la alimentación. “Cada cosa tiene su momento y no aspiro a volver a 120 libras”, dice.