- Reciben cadáveres de leoneses en la madrugada
Anielka Pérez PicadoCORRESPONSAL/LEÓ[email protected]
A las tres de la madrugada de este sábado fueron enterrados los cuerpos de los dos jóvenes leoneses que murieron el pasado miércoles en Guatemala, víctimas de un supuesto enfrentamiento entre pandillas.
Doña María Urania Olivas, madre de Leda Delgadillo Olivas, una de las víctimas, informó que a las 11:00 de la noche del viernes, llegó un vehículo procedente de Guatemala con los dos féretros.
En la casa de doña Urania varios vecinos la acompañaban para recibir los cadáveres, que por su estado de descomposición tuvieron que ser enterrados pocas horas después. Los cuerpos de los jóvenes fueron sepultados en el anexo del Cementerio de Guadalupe, en León.
La señora Olivas asegura que los cadáveres de Leda Delgadillo y Carlos Alberto Pérez González llegaron acompañados de tres personas a quienes identificó como compañeros de trabajo de su hija. Sin embargo los tres se regresaron a Guatemala a las 9:00 a.m. de la mañana del mismo día y ella dijo no conocer sus nombres ni tener un número telefónico donde contactarlos en Guatemala.
De acuerdo a la información de la señora Olivas, el joven Carlos Alberto Pérez no tenía familia porque sus padres habían muerto hace varios años, lo cual fue confirmado por otras personas que lo conocieron pero pidieron omitir sus nombres.
Los ciudadanos que conocieron al joven indican que este tenía de cinco a seis meses de estar viajando a Guatemala y generalmente venía a León cada quince días.
Las fuentes señalan que Carlos Alberto Pérez sólo les decía que trabajaba para una mujer guatemalteca que montaba eventos en Centroamérica y que por eso realizaba varios viajes a Nicaragua con regularidad.
Al igual que Leda Delgadillo, en el mes de diciembre fue el último viaje que realizó el joven Carlos Alberto Pérez.
Una de las personas que lo conoció recordó que en esa ocasión Carlos Alberto presentaba varios golpes (hematomas) en las piernas, pero sólo dijo que la Policía lo había agarrado en una disco y lo había golpeado, sin dar más detalles del hecho.
En León, el muchacho había trabajado de mesero en algunos restaurantes de esta ciudad y durante unos meses visitó una iglesia evangélica. Luego se retiró para trasladarse a vivir y trabajar en Guatemala. Cómo se conocieron Carlos Alberto Pérez y Leda Delgadillo Olivas y terminaron muriendo en las mismas circunstancias es todavía un misterio.