- Transportistas “temen” que turbas les quemen buses
Moisés Martínez yLuis Alemán [email protected],ni
Los transportistas de Managua no pretenden aumentar de facto el pasaje, como hicieron durante la última crisis de ese gremio, porque no quieren enfrentamientos con grupos azuzados por los principales líderes políticos del país.
Esta preocupación es compartida por el jefe de la Policía Nacional, primer comisionado Edwin Cordero, quien comentó que tendrían que proteger a los transportistas si los atacan.
El presidente de la Unión Regional de Cooperativas de Transporte Colectivo (Urecootraco), Rafael Quinto, reconoció que existe temor en ese gremio de ser atacados por grupos de tendencia política determinada, ya sean liberales o sandinistas, quienes buscan sólo proyectar una imagen de defensores de los intereses de la población, cuando en realidad son sólo fuerzas de choque de los principales caudillos del país.
Durante la última crisis del transporte, los transportistas tuvieron fuertes enfrentamientos callejeros con miembros de la Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua (Unen), organización de tendencia sandinista que se caracteriza por la utilización de métodos violentos de protesta, como es el uso de morteros.
“El problema es que ya lo intentamos (subir de facto el pasaje) y mirá toda la resistencia que hubo. Nosotros somos los que ponemos los buses quemados o dañados, y el Gobierno, bien gracias, nada de indemnizarnos. Y todo por enfrentarnos con grupos que todo el mundo sabe que son manipulados políticamente”, declaró el dirigente.
La estrategia que buscarán los transportistas es ver si finalmente se aprueba un subsidio antes del seis de febrero u optar por el paro total.
Esto, a menos que se logre un consenso entre los principales caudillos políticos del país, que permita un incremento autorizado en el pasaje que no sea enfrentado violentamente en las calles.
El subsidio pedido por los transportistas es de 20 millones de córdobas mensuales o, en su defecto, un incremento en el pasaje a 3.50 córdobas.
Ambas medidas son rechazadas tanto por el Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP) como por el Instituto de Transporte del Municipio de Managua (Irtramma), encargados de aprobar el subsidio o el alza en el pasaje, respectivamente.
“Todo sabemos que detrás de esos grupos que protestan en los barrios o en las calles están las principales fuerzas políticas del país, de todas las tendencias, y este año menos que sea diferente, cuando hay elecciones”, comentó el dirigente.
INSISTE CON LEWITES
Sin embargo, Quinto señala como un nuevo actor en este escenario al candidato presidencial Herty Lewites, quien ha señalado que la protesta de los transportistas es parte de una estrategia política del Frente Sandinista para desestabilizar políticamente al Gobierno del presidente Enrique Bolaños.
“El señor Lewites anda por todo lados diciendo que todo esto es parte de una jornada de protestas, cuando esto no tiene nada que ver con política, sólo con la crisis de los combustibles. Si aquí más bien deberíamos unirnos todos para protestar contra los países petroleros que nos tienen así”, opinó el dirigente del sector transporte.
“VICTIMAS”
El primer comisionado Edwin Cordero, director de la Policía Nacional, advirtió a los transportistas que la Policía se vería obligada a actuar si las protestas anunciadas para la semana próxima, violentan la libre movilización de la población.
Cordero dijo no estar preocupado por las amenazas de huelga de los transportistas, pero señaló que sí le preocupa que la población vaya a responder a la huelga de forma violenta.
“Tendríamos que proteger a los buseros, para que no les destruyan las unidades”, afirmó.
Puso como ejemplo las huelgas anteriores, en las que la población respondió quemando buses a los transportistas, y eso es lo que preocupa a Cordero.
“Podría escalar una violencia que quizás no podría detenerse”, aseguró.
Señaló que si los transportistas protestan pacíficamente no habrá problemas, “pero si lo hacen (protestan) de forma violenta, vamos a tener que actuar contra ellos”, afirmó, el jefe policial.
Advirtió que no permitirán que atraviesen los buses en la carretera o que impidan el libre tráfico de las personas.
“Si comienzan a impedir que trabajen otros que no quieren integrarse a la huelga, ahí sí que les vamos a caer”, señaló el jefe de la Policía Nacional.