Noelia Sánchez Ricarte y Adelayde Rivas SoteloCORRESPONSAL / RIVAS
Mara Alicia Martínez Morales y sus dos hijos pensaban estar de regreso en San José del Sur, Isla de Ometepe, a eso de las 3:00 de la tarde de este viernes, pero no pudieron. Desde la 1:00 de la tarde la ruta de las embarcaciones que va de Moyogalpa a San Jorge, fue suspendida dejando atrapados en el puerto rivense a unos 300 isleños.
El frío y el viento eran inclementes. Desde mediodía el lugar se fue llenando de niños, personas adultas, mujeres embarazadas y jóvenes que a eso de las 7:00 de la noche aún esperaban una respuesta.
Nadie en ese lugar sabía con certeza qué pasaba ni cuál sería la acción inmediata de las autoridades para ayudar a las personas que ahí se encontraban.
Las personas que tuvieron la posibilidad buscaron un lugar donde protegerse del inclemente tiempo, pero otros que tan sólo tenían el dinero justo para pagar el pasaje de regreso a la isla no tuvieron más remedio que cruzarse de brazos en el puerto.
UNA TRAS OTRA
Doña Mara había llegado a eso de las 7:00 de la mañana buscando atención médica en el hospital de Rivas Gaspar García Laviana, pero ahí sufrió su primera derrota.
“No fui atendida, luego me vine para irme en la lancha de la 1:00 y ya no había (lanchas), mis padres deben estar preocupados”, dijo doña Mara con lágrimas en su rostro.
Los isleños esperan que para este sábado el tiempo mejore, lo que posibilitaría que las lanchas nuevamente naveguen en el Gran Lago y en consecuencia que estas personas lleguen al fin a sus hogares.
POR SEGURIDAD
Alejandro Fiallos Navarro, presidente ejecutivo de la Empresa Portuaria Nacional (EPN), informó que fue decisión de la Dirección General de Transporte Acuático (DGTA) y la Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua denegar el permiso de navegación por la peligrosidad de las grandes olas que se apreciaban.
Juergen Sengelmann, director de la DGTA, explicó que ni aún la embarcación llamada La Gran Sultana que es una de las naves más grandes que hay en el puerto, se atrevió a cruzar el lago. “Todo fue por seguridad. Si una de las embarcaciones pequeñas intentaba cruzar corría el riesgo de hundirse”, explicó Sengelmann.
BODEGAS COMO ALBERGUE
Fiallos confirmó a la LA PRENSA que las personas que se quedaron atrapadas en el puerto iban hacer refugiadas en las bodegas del muelle que pertenecen a la Empresa Portuaria Nacional.
“Procedimos a darle albergue a las personas que se quedaron varadas con todo el cuidado. Se le pidió auxilio a la Policía Nacional para que resguardara el orden, ya que en esas bodegas hay mercancía”, explicó.