- Señala de falsas las denuncias de Greenpeace, alegando que sólo le interesa lucrarse
Wilder Pérez [email protected]
El experto en ballenas Dan Goodman, consejero de la División de Ciencias Sociales e Información del Instituto de Investigación de Cetáceos con sede en Japón, defendió ayer la cacería de ballenas liderada por el país asiático, diciendo que no es dañina, debido a que se realiza con fines científicos.
Goodman visitó el país por invitación del titular de Adpesca (Administración de la Pesca y la Acuicultura), luego que Nicaragua recibiera críticas de la organización mundial ambientalista Greenpeace, por apoyar la cacería de ballenas sin ser un país ballenero, haciendo caso omiso al peligro de extinción que sufren algunas especies de cetáceos.
Según el experto, Nicaragua, al igual que otros países en desarrollo y naciones que no tienen salida al mar, pertenece a la Comisión Ballenera Internacional (CBI), no porque sean balleneros, sino porque dicha comisión no se limita a tratar asuntos de ballenas, sino también asuntos navieros, de explotación de gas y petróleo, así como de contaminación.
Aunque Goodman no logró justificar por qué Nicaragua está a favor de la cacería de ballenas, indicó que es importante que este país pertenezca a la CBI, porque “tiene una silla en la mesa y puede expresar su opinión cuando se toma una decisión de importancia para la gente de Nicaragua, ellos necesitan estar presentes en la mesa de discusión, ningún país quiere que otros le digan cómo debería manejar sus recursos”.
Al consultarle por qué Nicaragua va en contra de la voluntad de países vecinos como Costa Rica y Panamá, que igual no quieren que otro país les diga cómo deben manejar sus recursos, el experto argumentó que hay países que viven de la cacería y el avistamiento de ballenas, y aseguró que hay suficientes ballenas para ambas actividades.
Goodman se basó en que las ballenas minke viven en cantidades suficientes como para restablecer su cacería comercial, prohibida desde 1986.
CONTRA GREENPEACE
Desde hace 20 años, sólo se permite la caza de cetáceos con fines científicos. Greenpeace acusa a Japón de aprovechar esos “fines” para comercializar la carne. El experto aceptó que la carne de ballena es un lujo y que se vende a buen precio en Japón, aunque culpó de eso a la veda.
Goodman enfatizó en que “Greenpeace ha estado engañando al público por más de 30 años en el asunto de las ballenas”, y que “el Comité Científico ha dicho que muchas especies de ballenas están en abundancia suficiente para poder tener una caza comercial”.
Asimismo, el experto señaló que “Greenpace no es una organización conservacionista, sino que es una máquina multinacional nada más para captar y hacer dinero, la conservación y la preservación es lo que usan para conseguir su dinero, el presupuesto anual de Greenpeace es del doble o mayor que todas las pescaderías de Managua: 200 millones de dólares al año”, comentó Goodman.
La CBI la integran 66 países. A algunos les llaman “países vendidos”, en alusión a las naciones pobres como Nicaragua, que sin ser balleneras, votan a favor de Japón a cambio de ayuda económica, según han reconocido públicamente.