Miguel FloresCORRESPONSAL / MASAYA
Un fuerte incendio redujo a cenizas el negocio de José María Pérez, ubicado en la esquina opuesta de la Iglesia de San Juan, y según el informe preliminar de los Bomberos de Masaya, el siniestro pudo originarse a causa de un cortocircuito en la bodega donde mantenían sillas y mesas plásticas.
El capitán de los Bomberos de Masaya, Luis Alberto Suazo, mencionó que recibieron la llamada de emergencia a las 9:30 a.m. y lograron sofocar el incendio hora y media después, intervinieron en el siniestro dos máquinas de abastecimiento y un personal de 25 bomberos.
“Cuando llegamos estaba completamente quemado, porque al parecer tenían materiales fácil de arder que tenían embodegado, tenían negocio de alquiler de sillas que ayudó a avivar el fuego”, informó Suazo.
Dice que no lograron salvar nada del negocio de alquiler de sillas Multieventos, y las llamas afectaron tres casas vecinas quemando algunos tablones parcialmente.
El segundo piso de la vivienda de Róger Pérez Calero, también fue afectado por las llamas, quemando parcialmente algunos tablones de madera.
José María Pérez, propietario del negocio Multieventos, mencionó que el fuego comenzó en la bodega, “me imagino que fue por un cortocircuito, uno de los niños avisó que había fuego, el tanque de la cocina estaba bueno, en la bodega había dos alambres y una bujía, era lo único que había”, sostuvo.
Aseguró que las pérdidas son incalculables, se quemaron electrodomésticos, camas, roperos, sillas, según Pérez, sólo en la bodega tenía como medio millón de córdobas invertidos.
La casa que se redujo a cenizas era completamente de tablas y tenía más de un siglo de antigüedad, posiblemente construida antes de 1834.
El siniestro sólo ocasionó pérdidas materiales y nadie salió afectado, al momento de iniciar el fuego se encontraban dos niños, su mamá y otra mujer.
Por su parte, el comisionado Danilo Rivera, segundo jefe policial de Masaya, declaró que otra de las hipótesis sobre qué ocasionó el incendio fue porque un niño encendió un fósforo y al quemarse un dedito soltó el cerillo y provocó las llamas.