- San Marcos, Santiago y San Sebastián en tradicional tope
Lucía Vargas Calderón CORRESPONSAL / [email protected]
La fe y la tradición se dieron cita ayer frente a la Iglesia de Dolores, en Carazo, donde una vez más el pueblo creyente acompañó a las imágenes de San Marcos, Santiago y San Sebastián para el infaltable encuentro.
Las antiguas imágenes salieron desde temprano de sus parroquias para hacer el recorrido tradicional y dar paso a un año más de celebración en honor a San Sebastián, patrono de Diriamba.
El acontecimiento reunió a miles de lugareños y turistas que gustan de vivir el momento cumbre del encuentro bajo los estallidos de morteros y cohetes.
Luego de permanecer por largo tiempo en la Iglesia de Dolores, donde los fieles ponen milagros, cintas y capas a los tres Santos en pago de promesas, los cabildos levantaron las imágenes para dirigirse hacia Diriamba.
A las 2:30 de la tarde, los amigos salieron en procesión en medio del sonido tradicional de los tambores y el pito de la danza del Toro Huaco; cuya belleza escénica se roba la atención de los visitantes. El recorrido histórico culminó en la basílica menor de San Sebastián en horas de la tarde.
PROGRAMA
La fiesta de San Sebastián inició el pasado 17 y hasta hoy, día principal, se ha desarrollado un programa rico en cultura organizado por la Alcaldía y el mayordomo Gerardo Jirón.
Los diriambinos han disfrutado de suculentos almuerzos con el tradicional picadillo en la enramada del mayordomo.
La chicha de jengibre, el pinol, la cajeta negra, las rosquillas y los buñuelos han dado el toque medular a tan importante fiesta que goza de prestigio a nivel internacional.
Anoche hubo juego de pólvora en el parque, y la fiesta popular en la enramada del mayordomo fue parte del programa hasta culminar con las mañanitas al Santo patrono a medianoche.
Para hoy está programada la misa solemne en la basílica menor de San Sebastián. Luego las tres imágenes saldrán en procesión y el Santo anfitrión visita al mayordomo.
Para las 6:00 de la tarde se dará la levantada de mesa dando fin al compromiso del mayordomo del primer día para continuar con la octava.