- El presidente Enrique Bolaños, ya casi al finalizar su mandato de cinco años, revela que nunca pensó renunciar a su cargo durante los momentos más álgidos de la crisis política del país y que tras analizar las posibles salidas, jamás contempló la amnistía a Arnoldo Alemán
- SEGUNDA ENTREGA DE DOS PARTES
José Adán [email protected]
No le gusta al presidente Enrique Bolaños que le insinúen que dentro de sus funcionarios hubo anomalías, ni que le toquen el tema de la pensión vitalicia que recibirá junto al salario de diputado, ya que debe saberse que el presidente Bolaños, una vez que deje el cargo, ocupará, según él cuando Nicaragua lo necesite, el curul que los sandinistas le regalaron mediante una ley al ex presidente Arnoldo Alemán en la Asamblea Nacional.
A pesar que no grita ni alza la voz, se le nota que está molesto o al menos incómodo con algunas preguntas, y no duda en insinuar que hay elementos dentro del periodismo que se prestan a las politiquerías para desprestigiar a sus funcionarios o a su administración y embarrarla en actos de corrupción.
No sonríe el Presidente cuando se le pide que revele el nombre de los donantes que hicieron posible que un contingente de soldados nicaragüenses viajara a Irak; y contesta muy serio, casi grave, cuando se le pregunta sobre la posibilidad de volver alguna vez a la hacienda El Chile, casa del ex presidente Alemán, a negociar temas políticos.
Muestra, cosa que ya se le ve, su desconfianza hacia su entorno, de tal forma que sus pasos a seguir para salir de la crisis política en sus momentos más álgidos los discutió en las afueras de Casa Presidencial con su asesor Ernesto Leal (q.e.p.d.) “porque no sé yo si las paredes me oyen”.
La segunda parte de la entrevista con el Presidente de la República, Enrique Bolaños, fue difícil y tensa. La sola idea de que alguien piense que hubo corrupción en su gobierno le molesta y es cuando deja caer las manos sobre la mesa para dejarse sentir.
Hubo señalamientos del caso de las carreteras de Hispánica, de la carretera a El Guasaule, que no dejan muy bien parada la imagen de su gobierno y su ex ministro Pedro Solórzano.
Bueno, depende de cómo se ve. Si es por dañar su imagen, claro que no lo dejan bien parado. Pero ¿de dónde nace quien le quiere dañar la imagen? Es por cuestiones políticas, porque lo ven como adversario, entonces hay que destruirlo, y no quieren reconocer la realidad. Si digo yo, ve, prestame para hacer una carretera de tal a tal lugar, dice España que sí, pero tiene que ser una empresa española. Y esa es la que ganó. Se está haciendo y ya casi está terminada. Mi casa salió ganando, ya tengo la carretera. ¿Hubo dificultades por la falta de experiencia de esos españoles aquí? Sí las hubo, pero tenemos la carretera. Vamos a El Guasaule, Plan Puebla Panamá. México da el dinero, tiene que ser una empresa mexicana, aquí están nueve empresas mexicanas. Todas califican, sale la licitación, cuatro presentaron, las demás no quisieron. De esas cuatro ganó una, esa gana y el contrato que da el Plan Puebla Panamá, dice: cuesta 30, ahorita te presto 20, después te voy a prestar los otros 10, con estos 20 llegamos hasta donde llegamos, pero faltan los otros 10. Se les explica, se les dice, pero hay un interés politiquero, de una persona que todos lo conocemos, que se hace acompañar de otra, precisamente para dañar la imagen, por asuntos políticos en año de elecciones, de ese ministro.
¿Entonces se queda con la afirmación que en su gobierno, no hubo ni corrupción, ni ineficiencia, ni derroche, ni tráfico de influencias ni todos los vicios que se conocieron en gobiernos pasados?
Definitivamente.
El caso la portuaria.
¿Qué pasó con la portuaria?
Hay denuncias de derroche, de corrupción…
Bueno pues ¡probalas y echémoslo preso! Échenlo preso, dije yo. A mí no me toca echar presa a la gente, yo no soy judicial. Si tienen la evidencia, échenlo preso (golpea con la palma de su mano derecha la mesa. Luego hace una pausa y se levanta a buscar unos documentos que yacen sobre su escritorio. Los halla y regresa a sentarse a la mesa). Cotizan dos el dragado que urge, y el que pierde es Nicaragua. Pierde Nicaragua porque hay intereses creados, incluso, de los que dicen las cosas. Aquí una cotización de Van Oord Azc, que te hace el dragado a 3.95 euros, 4.74 dólares el metro cúbico. Y aquí tenés la cotización de Jan de Nul, de 2.90 euros, 3.98 dólares por metro cúbico. ¿Cuál es más barata y quién se quiere echar a la bolsa esa plata y compartir? Es alguien que está poniendo la denuncia todos los días, porque nadie te va dar una comisión si no ponés una denuncia todos los días y me la mantenés en los medios de comunicación, para destruir a este hombre que puede ser un potencial… político. Es decir, si el periodista que estaba escribiendo eso dijera yo me someto a pagar la diferencia por haber dicho cosas que no son verdad, y no quedar impune porque ya lo publicado, publicado está, no escribirían así. Yo creo que debe ser uno decente y decir la verdad. Hay que destruir a Pedro, son intereses políticos por detrás, y ya sabemos quiénes son. Entonces, quién me va hacer nada porque miento, yo soy periodista y puedo mentir, y eso no puede ser así, y aquí está la evidencia (en los documentos que trajo de su escritorio).
¿Usted cree que el periodismo se ha prestado a las politiquerías de los adversarios de su gobierno?
Yo no diría el periodismo, hay personas, que es una cosa diferente. Tampoco vayas a decir vos que yo he dicho que es el periodismo.
No. Ahí queda grabada la prueba de lo que estamos hablando.
Sí, ahí queda grabada.
La condonación de la deuda externa significaba la condonación de millones de dólares que no se pagarían en intereses, a los países que se les debe, y que serían destinados a acciones sociales. ¿En qué se han invertido? ¿Dónde puede uno constatar y decir aquí están invertidos los millones de la condonación?
En el presupuesto de la nación los podés ver. Los ve el que los quiere ver. Hay un programa de las Naciones Unidas. ¿2020 se llama verdad? En el que dice que para el año 2020, debemos reducir la pobreza o subir los gastos sociales, a 20 por ciento de los presupuestos. Nosotros gastamos 44 por ciento del presupuesto, en lo social. Estamos en exceso cumpliendo lo que ellos piden para el año 2020, ahí los podés ver, y el que no los quiere ver, ni que les pongás anteojos de cuero.
¿Qué ha sido lo más duro por lo que ha pasado estos cuatro años el presidente Enrique Bolaños? Algo que lo haya hecho pensar en tirar la toalla.
No me conocés (baja la tensión un rato y sonríe). Si me conocieras no me hubieras hecho esa pregunta. Si medio me conocieras, ni siquiera hubieras pensado esa pregunta.
Se rumoró que hasta lo quisieron destituir y que usted en cierto momento estuvo pensando en renunciar al cargo.
(Ahora sigue riéndose y lo acompañan con risas sus dos asistentes). ¿Y cuándo se te vino a la cabeza esa idea a vos?
Circulaban los rumores políticos…
Ah bueno. El hecho es que nunca pensé eso. Uno hipotéticamente analiza caminos ¿qué podía hacer en ese momento? No es que estoy pensando hacerlo ahora, pero decime vos qué podías hacer. Uno, decirles pásenme la amnistía del doctor Alemán, se las voy a firmar y perdonadas todas las cosas. No era viable. Va contra mis principios. Eso no lo voy a hacer yo, porque la historia está llena de esas zanganadas en Nicaragua (golpes en la mesa): hacé todo lo que vos querrás que después te las perdonamos todas. Hasta Pedrito “El Hondureño” que secuestra a todo el mundo y después pide perdón y se lo dan y hasta le dan plata. Esa conducta lo que incita es al delito. Yo no lo voy a hacer. Es un camino hipotético. ¿Qué otro camino podía tomar?
Disolver la Asamblea Nacional.
¿Mandarlos a sus casas? Si se puede. Perfectamente. Mil veces lo han hecho en América Latina. Ese error, no lo voy a cometer. A no ser por una cosa muy grande, de salvar a la Nación, pero las secuelas que deja esa acción serán décadas para que se puedan curar. No lo voy a hacer, tampoco voy a salir de tonto diciendo que no lo voy a hacer. No lo voy a decir, pero si es necesario de repente pues se hace, pero ya que raye en la ingobernabilidad del país y haya que salvar a la nación con actos heroicos.
¿No llegó a tal extremo la situación política de Nicaragua?
Ya ves que no. Ve como está tranquilo. Allá fui a aquella cuneta a platicar con Ernesto Leal, y ustedes sacaron una foto hablando de esas cosas, para analizar los caminos, porque no lo voy a hacer aquí, porque no sé yo si me oyen las paredes. Tercer camino, me quieren dejar sin hacer nada más que estar viendo al lago, renunciá y anda a tu casa: no me conocen. Yo estuve aquí en Nicaragua, jamás me fui. Confiscaron todas mis propiedades, me quitaron todo en 1985. Vejámenes de todo tipo, jamás me fui, ni se me ocurrió irme. Aquí estoy todavía, y si yo acepté este cargo fue por la responsabilidad de cumplir (y golpea con el dedo índice varias veces la mesa). Cuarto camino. Vamos a dibujar una raya en el aire, y vamos a agarrarnos de ahí jodido, y no me van a quitar. Y la dibujamos: Corte Centroamericana de Justicia. Parémonos firme aquí, el que parpadea primero pierde, y aquí estoy, esta es la estrategia que seguí. Yo no se las voy a publicar a ustedes, no les voy a decir yo voy a hacer esto, eso no lo digo, porque no resultan así las cosas. Aquí estoy, salvamos a Nicaragua, vino la paz, la tranquilidad, reconocieron ellos, vamos a darle un compás de espera a Nicaragua, gracias a Dios. Nos jugamos la carta con la Ley Marco, volvé a ver la paz y tranquilidad con que gozamos. Yo quisiera que se arreglaran los de la Asamblea en esa misma línea. Yo trato de darles esos consejos y decirles, hombré, tratan de resolverlo de esa misma manera, entonces cuando vos decís que yo intente renunciar es porque no me reconocés. ¿Uno juega póquer y enseña sus cartas? No, sean conscientes y sepan que uno no enseña sus cartas.
Y en esos juegos de póquer con el PLC y el FSLN ¿fue juego limpio o le montaron trampas?
Que no viste todas las que me quisieron montar…
Al poner en una balanza a quién consideraría usted que trató de jugar más limpio…
Todos jugaron parejo, y por eso nos paramos firme. Ahí están las palabras del enviado especial de la Organización de Estados Americanos, Dante Caputo… Gracias a mi terquedad… Dante Caputo dijo que gracias a la terquedad del Presidente es que se logró un buen arreglo, gracias a que aguantó.
¿Después que deje su gobierno a qué se va dedicar? Va a aceptar la diputación que por Ley se le da a los presidentes cuando dejan el poder.
La ley dice que soy diputado. Va ocupar escaño, pero allá de repente si necesitan un voto, que favorece a Nicaragua, yo voy a estar ahí. Pero ninguna pretensión como la anterior de ir a buscar la presidencia de la Asamblea a los 13 días de dejar la Presidencia. Ni a los 13 meses. Cuando sea necesario, no tengo anhelo de seguir en la política activa. Eso hay que dejárselo a otros. Hay que saberse apartar, doña Violeta lo hizo.
¿Va a conocerse a luz pública, alguna vez, quién donó los fondos que sirvieron para que el Ejército fuera a Irak?
(Silencio unos segundos. Se echa para atrás). Ustedes en la historia lo van a averiguar.
Va a recibir la pensión vitalicia y el salario de diputado al mismo tiempo?
Es mi derecho, me lo he ganado, y es una ley mía (golpea la mesa con la palma de la mano).
¿Va militar en algún partido?
No tengo partido, tuve, y me abandonó. Yo no lo abandoné al partido, el partido me abandonó a mí, y se fue a mi oposición. Si el partido quiere volver a mí, bienvenido.
¿Va apoyar algún candidato en las próximas elecciones?
Esa no te la puedo contestar hoy.
¿Se le va a volver alguna vez en El Chile? Negociando con el doctor Alemán o como amigo.
Yo no tengo nada que negociar con él, ni hoy ni mañana.
¿Es relación terminada?
Es que, es que… ¡Que voy a negociar! ¿Venta de café? ¿Compra de carne de ganado? No puedo. Ni compro ni vendo. ¿Qué es lo que puedo negociar con él?
¿Hay algo que esté viendo usted que no se va poder hacer este año, pero que le hubiera gustado hacerlo?
Me hubiera gustado recomponer el sistema judicial.