- Es la primera vez que una mujer en Sudamérica es elegida por el voto popular
- Miles de manifestantes se desplazaron para celebrar el triunfo de su candidata Michelle Bachelet
Eva VergaraSANTIAGO DE CHILE/AP
Una buena parte de los seis millones de habitantes que viven en Santiago de Chile se volcaron ayer a las calles para celebrar el triunfo de Michelle Bachelet en las elecciones presidenciales.
Cientos de conductores de automóviles recorrieron las principales avenidas de la capital chilena, donde vive el 40 por ciento de los 15.7 millones de chilenos, e hicieron sonar sus bocinas, lo que, además, creó gigantescos atascos en varias zonas.
Banderas multicolores de todos los partidos que componen la coalición de Gobierno, más los banderines que se crearon durante la campaña de Bachelet flamean en la Alameda Bernardo OHioggins, la principal avenida que cruza de oriente a poniente la capital chilena.
El cuerpo de Carabineros ha debido suspender el tráfico de vehículos especialmente de la locomoción colectiva, en varias zonas de Santiago, con el fin de evitar accidentes y permitir la concentración de los adherentes a la candidata electa y al gobierno de Lagos, quien termina su mandato con un respaldo histórico del 75 por ciento.
PRIMERA MUJER PRESIDENTA DE CHILE
La socialista Michelle Bachelet se convirtió en la primera mujer Presidente de Chile al ganar por 6.45 por ciento de los votos al candidato de la oposición, el empresario Sebastián Piñera.
Según el escrutinio oficial, con el 67.31 por ciento de los votos escrutados, Bachelet tiene un 53.22 por ciento y Piñera un 46.77 por ciento.
Esta elección tiene proyección internacional. Es la primera vez que una mujer en Sudamérica es elegida por el voto popular para presidir los destinos de una nación, dijo Sergio Bitar, uno de los líderes del comando de Bachelet.
OPOSITORES RECONOCEN TRIUNFO
Varios parlamentarios opositores reconocieron casi de inmediato el triunfo de la candidata oficialista, aunque se quejaron que una supuesta intervención electoral del Gobierno influyó en las cifras finales.
El senador derechista Andrés Chadwick reconoció la amplitud del triunfo de Bachelet. Es más de lo que esperábamos, declaró.
Bachelet, de 54 años, es la candidata única de la coalición oficialista de cuatro partidos de centro-izquierda, que incluye a demócrata cristianos, socialistas, radicales y socialdemócratas.
La doctora, como la llaman quienes trabajan con ella, sucederá el 11 de marzo al presidente Ricardo Lagos, quien el 2000 la convirtió en su Ministra de Salud y dos años después en la primera Ministra de Defensa en la región.
Bachelet que no fue electa por su partido, el socialista, para competir por la candidatura única oficialista, sino que se impuso por la fuerza de la opinión pública, que la encumbró en todas las encuestas mientras era Ministra de Salud, cargo en el que tuvo una gran empatía con la población.
Como virtualmente fue impuesta por la ciudadanía, varios dirigentes políticos admiten, en privado, que desconocen cómo se relacionarán con Bachelet, muy celosa al señalar y demostrar que las decisiones las toma ella.
SÍMBOLO DE REENCUENTRO ENTRE LOS CHILENOS
Bachelet es símbolo del reencuentro entre los chilenos porque su padre, un general de la fuerza aérea, fue torturado tras el golpe de Augusto Pinochet en 1973, murió en la cárcel, ella y su madre fueron detenidas y torturadas durante dos semanas un año después, y en 1975 salió al exilio forzoso, hasta 1979.
La doctora, que afirma que no guarda rencores, regresó a trabajar en la salud pública, en el 2000 fue llamada al Gobierno, al que renunció en octubre del 2004 para entrar de lleno en tareas políticas.
Como de costumbre, existen negociadores partidarios que tratarán de conseguir para su colectividad el máximo de cargos ministeriales.
SUMÓ MÁS VOTOS EN LA SEGUNDA VUELTA
Analistas locales han afirmado que la independencia de Bachelet dependía del margen de su triunfo.
En la primera vuelta, del 11 de diciembre obtuvo un 46 por ciento de los sufragios.
En esta segunda vuelta sumó los sufragios de los comunistas que en diciembre votaron por un candidato humanista. Aunque se definen como opositores a los gobiernos oficialistas, dijeron que preferían a Bachelet en la Presidencia antes que a Piñera.
Piñera obtuvo el 25 por ciento de las preferencias en diciembre y en esta segunda vuelta esperaba sumar el 23 por ciento de su rival derechista, Joaquín Lavín, que en la última campaña electoral trabajó en favor del empresario.
El cuarto candidato, representante de una alianza de comunistas, humanistas y otros grupos menores, Tomás Hirsch, se quedó con un 5.4 por ciento de los votos.
Los comunistas, cuya votación se estima entre un cuatro y 4.5 por ciento, anunciaron su apoyo a la candidata del oficialismo, mientras que Lavín, de la ultraderechista Unión Demócrata Independiente (UDI) llamó a sus partidarios —especialmente mujeres de sectores pobres—, a votar por Piñera, militante de Renovación Nacional (RN), de centroderecha.
La base de la alianza electoral de Piñera es más bien frágil porque se unió tras el empresario después del 11 de diciembre, cuando Lavín llamó a votar por él tras admitir que su tercer lugar frenó su carrera presidencial.
El gran ausente es el ex dictador Augusto Pinochet, que no pudo votar porque enfrenta dos procesos, uno por violaciones a los derechos humanos.
CHILENOS VOTARON EN CALMA
Bajo un tórrido sol, los 8,200,000 electores formaron largas filas en los locales de votación, custodiados por militares desarmados, en los que el proceso electoral se desarrolló con fluidez y sin aglomeraciones.
Entre los incidentes de la jornada destacó la agresión de que fue objeto el senador electo Pablo Longueira, de la conservadora Unión Demócrata Independiente (UDI), quien fue recibido con empujones e insultos en su lugar de votación, en la comuna obrera de La Pintana.
En incidentes similares a los de la primera ronda, Longueira fue atacado con piedras, agua, monedas y gritos de “asesino”, incidentes en los que fueron detenidas dos personas.
En esta jornada también han sido detenidas dos personas por negarse a participar como vocales de mesa y un indio mapuche que, aparentemente bajo los efectos del alcohol, provocó incidentes al votar y levantó reivindicaciones de las etnias autóctonas.
Un hombre y una mujer murieron en el centro y sur de Chile por problemas de salud después que votaron en las elecciones, informaron fuentes policiales.
Jorge Alfredo Madrid, de 67 años, se desvaneció luego de votar en un local de San Bernardo, 20 kilómetros al sur de Santiago, donde los médicos del Hospital Parroquial constataron su deceso por un súbito ataque cardíaco.
Genara Espinoza Escalona, de 33 años, murió en un recinto de votación del pueblo de Ninhue, 425 kilómetros al sur de la capital chilena, cuando la sorprendió una crisis gástrica luego de sufragar, informaron fuentes del Ministerio Público.