- Más de ocho millones de chilenos acudirán a las urnas para elegir al sucesor del presidente Ricardo Lagos
- El Gobierno dijo que está “todo en buenas condiciones” para la segunda vuelta electoral
SANTIAGO /AFP
Más de 8.2 millones de chilenos acudirán hoy a las urnas para elegir presidente entre la socialista Michelle Bachelet y el empresario derechista Sebastián Piñera, en una elección a la que la ex ministra llega como favorita aunque la votación se anticipa estrecha.
Tras la primera vuelta del 11 de diciembre en que compitieron cuatro candidatos, los chilenos deben elegir ahora entre mantener con Bachelet a la coalición de centro-izquierda que lleva 16 años en el poder o dar un giro a la derecha con Piñera.
De resultar electa, Bachelet, de 54 años, médica pediatra y ex ministra de Defensa del presidente Ricardo Lagos, encabezaría el cuarto gobierno consecutivo de la Concertación Democrática en el poder desde 1990 tras derrotar en un plebiscito al ex dictador Augusto Pinochet.
Bachelet se convertiría además en la primera mujer en ocupar la Presidencia de Chile y la sexta en desempeñar ese cargo en América Latina.
Piñera, un acaudalado empresario cuyo patrimonio es calculado en 1,200 millones de dólares, busca en cambio convertirse en el primer presidente de derecha desde el retorno de la democracia y terminar con la hegemonía de la Concertación.
El empresario sería el primer candidato de derecha en lograr un triunfo electoral desde 1958, cuando llegó a la Presidencia el conservador Jorge Alessandri.
BACHELET LA FAVORITA
Los sondeos previos anticipan un resultado estrecho pero la encuesta de la consultora Mori adelantó el jueves una ventaja de seis puntos para Bachelet frente a Piñera, que en esta segunda vuelta ha sumado votos de sectores de centro y seguidores de su compañero en la alianza opositora, el ex alcalde de Santiago Joaquín Lavín, que llegó tercero en diciembre.
La encuesta asignó 53 por ciento de los votos válidamente emitidos a la ex ministra, mientras Piñera obtendría el 47 por ciento.
Pero en el comando del empresario, sus asesores desestimaron estos datos y señalaron que por la estrechez de las cifras es imposible anticipar el resultado de la elección.
Según sondeos internos que no revelaron (y que fueron puestos en duda por el Gobierno), su candidato ganará en las regiones, mientras que Bachelet obtendrá la mayoría de votos en Santiago, quedando ambos en “situación de empate”.
LOS RETOS
Cualquiera de los dos aspirantes que reemplace al socialista Ricardo Lagos el próximo 11 de marzo, mantendrá casi intacto el modelo económico chileno, cuya estabilidad permitirá al nuevo gobierno recibir una economía con un crecimiento proyectado para el 2006 en torno al 6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
Ese aumento estará respaldado por el vigoroso desempeño de la demanda interna y los niveles históricos que alcanzó el precio del cobre, del que Chile es el mayor proveedor en los mercados mundiales.
ACUSACIONES DE PIÑERA
El final de la campaña se vio ensombrecido por acusaciones de Piñera al Gobierno de haber intervenido en favor de la ex Ministra.
“Lo peor (de esta campaña) fue la desvergonzada y descarada intervención del Gobierno, que en este mes perdió todo respeto no sólo a la ética sino también a la estética”, dijo el candidato, refiriéndose a la participación de funcionarios públicos en favor de la socialista Bachelet.
Piñera, para quien en el último tiempo “el Presidente se convirtió en el brazo armado de la campaña de Michelle Bachelet”, dijo que la intervención que denuncia “disminuye la legitimidad de esta elección” aunque aclaró que no está “desconociendo los resultados del domingo”.
“Hacemos un llamado a la prudencia, al cuidado, al respeto de lo que es la norma y, sobre todo, al tiempo de reflexión antes de un evento tan especial y trascendente” como es la elección, dijo este sábado el portavoz del Ejecutivo, Osvaldo Puccio.