- En el pitcheo se nota la diferencia
Edgard Rodríguez C. [email protected]
El bateo se lleva los titulares, pero el pitcheo gana los campeonatos, dice un mandamiento no escrito en el beisbol.
En Chinandega esperan que ese precepto se cumpla con todas sus letras.
Con Vicente Padilla a la cabeza, los occidentales han estructurado lo que para muchos es el mejor staff de lanzadores de los últimos tiempos.
Y para respaldar al big leaguer, extrajeron a Julio Raudez del San Fernando y a Miguel Pérez de los Leones, donde ocupaban puestos estelares.
Además, están Oswaldo Mairena, uno de los ocho nicas que ha jugado en las Mayores y William Juárez, quien cerró en Doble A el año pasado.
“Tenemos un gran staff y en el cierre de la temporada, usamos los partidos para ponerlo listo para la final”, señala Pedro “El Pelón” Torres, coach de pitcheo del Chinandega.
La tropa occidental tiene también una gran defensa, poder y velocidad en su ataque, más un cuerpo de entrenadores altamente competentes.
No obstante, es en el pitcheo donde se percibe la mayor diferencia respecto al San Fernando, el batallador equipo de Masaya, que tratará de burlar los pronósticos.
“Sentimos un gran respeto por el San Fernando, pero sinceramente creo que tenemos un mejor equipo y yo espero que terminemos con tantos años sin ganar”, dice Mairena.
Para Miguel Pérez, el cubano que el año pasado hundió al Chinandega desde la colina de los Leones, en la confianza está el peligro.
“El que se confía, pierde”, dice Pérez. “De eso estamos claros en este equipo y por eso sabemos que la lucha es nueve contra nueve y no podemos pensar que ya tenemos el título”, señala el antillano.
Mientras tanto, Julio Raudez espera que esta sea su primera gran final.
“Realmente no me ha ido tan bien en finales, pero hoy día me siento más pitcher que en el pasado y con el respaldo que tenemos aquí, pienso que podemos ganar”, explica.
Tanto Padilla, como Raudez y Pérez, quienes van a despuntar por el Chinandega, tendrán la ayuda de Oswaldo, Olman Rostrán y William Juárez para los recorridos largos, mientras Rafael López y Boanerges Espinoza, se encargan de cerrar las puertas al final.
EL FACTOR PADILLA
Ayer Vicente Padilla entrenó muy de mañana y luego viajó a Managua.
“No ha dejado de entrenar ni un día porque quiere estar bien para el viernes”, dice su mamá, doña Tina.
Para Miguel Pérez y Julio Raudez, tener a Padilla al frente de la línea de fuego es una enorme ventaja.
“No quiero decir que sea imposible vencer a Padilla, pero no será fácil. Y el tenerlo adelante, resta presión a quienes le siguen”, señala Davis Hodgson.