- Las últimas lluvias han provocado grandes pegaderos en la vía que conduce al Atlántico
José Garth MedinaCORRESPONSAL /TRIÁNGULO [email protected]
Las lluvias que cayeron recientemente en el Triángulo Minero provocaron que una rastra de una empresa de transporte de carga en Managua quedara atravesada durante 12 horas, en el puente Bambana, en Rosita.
El conductor Juan Carlos Castrillo dijo a LA PRENSA que viajar de Managua al Atlántico es una odisea, por los pegaderos que se forman y que hacen que el trayecto se realice en cinco días.
“Hay pegaderos en Unicuas, que miden seis pies de hondo y unos diez metros de largo, en Sisca está bastante seco, pero mide un metro de hondo y cinco metros de largo, la vía se está derrumbando por las corrientes de agua”, dijo.
Castrillo transporta carga desde Managua hacia Puerto Cabezas, cuyos dueños pagan 24 mil córdobas, casi el mismo precio que se paga por trasladar un contenedor por barco desde Miami hacia el Puerto de Corinto en el Pacífico nicaragüense.
TEMEN INCREMENTO DE PASAJES
Si la carretera se continúa destruyendo por las lluvias, el precio en el transporte colectivo y de carga podría sufrir un incremento, aseguró Gonzalo Flores, transportista de la cooperativa Cristóbal Colón, de Siuna.
Esta semana ingenieros civiles y empleados de las empresas Llansa y Meco Santa Fe están sobre la vía Siuna-Rosita, haciendo el levantamiento topográfico, ya que al parecer la reparación de la vía iniciará en esta semana, según dijeron los trabajadores.
“Trabajamos con Meco Santa Fe, ellos nos dijeron que arrancamos de lleno el día lunes de la semana que entra”, dijo uno de los empleados.
En el sector de Alamikamba hay dos rastras que trasladan las maquinarias, entre ellas un tractor y un patrol, lo que hace presumir que la reparación de la vía comenzará pronto.