- Grupo de cancilleres centroamericanos presiona a Washington por una restrictiva ley migratoria
- Aunque sin mencionarlo, ministros tuvieron en mente muro fronterizo
EFE, AFP
MÉXICO.- Los gobiernos centroamericanos, de México, República Dominicana y Colombia pidieron el lunes a Estados Unidos que la reforma de sus leyes migratorias se haga desde el respeto a los inmigrantes, que “no son ni deben ser tratados como delincuentes”.
Los titulares de Exteriores de 10 países latinoamericanos acordaron ayer en México una postura común en un documento sobre la reforma migratoria que pretende EE.UU. y demandaron que la nueva normativa garantice “la protección plena de los derechos humanos” de los inmigrantes y “la observancia de las leyes laborales”.
En el documento, suscrito al término de la cita de cancilleres, los países latinoamericanos consideran que “un elemento esencial para lograr procesos migratorios legales, seguros, ordenados y respetuosos con los derechos humanos” es “el establecimiento de esquemas de trabajadores temporales”.
También consideraron “indispensable” la atención al estatus migratorio de las personas que se encuentran en los países receptores en situación de indocumentados, por lo que pidieron que su regularización sea considerada.
En la declaración reafirmaron que a todo inmigrante, “sin importar su condición migratoria”, debe dársele “la protección plena a sus derechos humanos” y “la observancia plena de las leyes laborales que les aplican”.
Reconocieron que la inmigración deriva en buena medida de que la gente no encuentra en su propio país un entorno económico y social que le permita “su pleno desarrollo y bienestar”.
El canciller mexicano Luis Ernesto Derbez, anfitrión de la reunión, aseguró en representación de todos los asistentes, que estas naciones no escatimarán “jamás” esfuerzos “en la defensa de sus conciudadanos”.
Los cancilleres acordaron crear un grupo de trabajo sobre migración para promover políticas conjuntas ante las reformas que prepara EE.UU. y que pueden suponer un endurecimiento de la normativa actual.
En la declaración no hubo mención expresa alguna al plan de EE.UU. de levantar más muros en la frontera entre México y EE.UU. para contener la inmigración ilegal.
Sin embargo, el canciller mexicano dejó claro que hay espacios para mejorar en el proyecto de ley que ha sido enviado al Senado estadounidense, que incluye la propuesta de levantar barreras en la frontera.
“Estamos haciendo hincapié de manera muy clara a lo que es el escenario en EE.UU. del planteamiento de que la ley Sensembrenner tiene que ser analizada con cuidado”, declaró Derbez.
Además, demandó que en las leyes migratorias que sean aprobadas en adelante en el vecino país se tome en cuenta “la seguridad y la integración de las comunidades de emigrantes”.
Derbez aclaró que la postura común se mantiene abierta “a cualquier otro gobierno” que comparta las preocupaciones.
A la reunión asistieron cancilleres y representantes de Belice, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, México y República Dominicana.
SENADO DEBE AÚN VER PROYECTO
La preocupación de México, Centroamérica, Colombia y República Dominicana inició tras la aprobación, en diciembre, por parte de la Cámara de Representantes estadounidense, de la ley que penaliza a los inmigrantes indocumentados, el “coyotaje” y a los empleadores que contraten gente sin papeles.
Esa iniciativa pretende extender la valla que ya separa, en algunos tramos, a México y a Estados Unidos. El proyecto todavía tiene que ser ratificado por el Senado estadounidense para convertirse en ley.
Estados Unidos ya mantiene una pared metálica en partes de su frontera sur, pero la propuesta de los representantes intenta que se reedifique, con concreto, en hasta 1,116 km de los casi 3,200 km de límites entre ese país y México.
IGLESIA OPUESTA
Los obispos mexicanos se pronunciaron el lunes contra la pretensión de Estados Unidos, de construir un muro en la frontera con México, algo que remonta a épocas de la historia “que nadie quiere recordar”, indicaron en un comunicado. “Las naciones verdaderamente democráticas han destruido los muros que las dividían y han construido puentes para afianzar relaciones de intercambios beneficiosos”, señaló el documento.