- Comisión Europea dialoga con Ucrania y Rusia para evaluar efectos y las repercusiones en el mercado europeo
- Expertos de 25 países a reunión urgente para estudiar impacto y buscar una solución
Bruselas/ EFE-AP
La Comisión Europea sigue de manera “muy activa” la situación creada tras el corte del suministro de gas ruso a Ucrania y mantiene contactos constantes con las autoridades de ambos países, los Estados miembros y las compañías de gas para evaluar la repercusión en el mercado europeo.
La portavoz del Ejecutivo comunitario Mireille Thom dijo que “todavía es demasiado pronto” para saber si la interrupción del abastecimiento por parte de Rusia a Ucrania está reduciendo el suministro de gas a la Unión Europea.
EVALUACIÓN TOMARÁ TIEMPO
Thom reseñó que, antes de tomar cualquier decisión, la UE debe definir si el flujo de gas se ha visto afectado y, si es así, en qué medida, y subrayó que esa evaluación lleva cierto tiempo.
Desde la Presidencia austríaca de turno de la UE también se están manteniendo contactos con los representantes de Ucrania y Rusia, señaló un portavoz, para analizar la situación.
El comisario de Energía, Andris Piebalgs, ha convocado el próximo miércoles al grupo de coordinación del gas, creado en una directiva del año pasado y que tiene la responsabilidad de adoptar medidas para garantizar la seguridad del suministro de gas natural.
CONVOCAN A REUNIÓN
En la reunión, a la que acudirán expertos de los 25 países miembros designados por cada gobierno, se debatirá el efecto de la crisis en los mercados europeos, su intensidad y qué puede hacer la UE para afrontarla.
No obstante, aseguró la portavoz, la Comisión mantiene su confianza en que Rusia y Ucrania serán capaces de llegar a un acuerdo que ponga fin al conflicto, que comenzó cuando la corporación estatal rusa Gazprom elevó de 50 a 230 dólares la tarifa que la compañía ucraniana Naftogas paga por cada mil metros cúbicos de gas.
Naftogas se negó a aceptar la subida, lo que llevó a Gazprom a cortar el suministro de gas a Ucrania desde la mañana de ayer.
Piebalgs aseguró la semana pasada que, incluso si una parte limitada del suministro a Europa fuera interrumpido, no causaría desabastecimiento a corto plazo, dado el nivel de reservas y el suministro proveniente de otras áreas.
AUSTRIA DETECTA DESCENSO
Dentro de la UE, Austria ya ha detectado un descenso de un tercio en el suministro de gas que llega de Rusia, aunque el consorcio petrolero austríaco OMV ha asegurado que, por el momento, la caída puede ser compensada con reservas.
También Hungría y Eslovaquia han notado un claro descenso del abastecimiento desde Ucrania, del 25 por ciento en el primer caso y “moderado” en el segundo, mientras Eslovenia registra reducciones comparables a Austria.
RUSIA AL MAPA DE AMENAZAS MUNDIALES
En décadas anteriores los europeos temían las ojivas nucleares rusas. Ahora les preocupan los grifos de gas rusos y se preguntan si Moscú es fiable como socio comercial estratégico.
En términos que evocan la Guerra Fría, observadores europeos fustigaron a Rusia el lunes por cortar el suministro de gas a Ucrania debido a una disputa sobre precios, lo que afecta el suministro a toda Europa. El corte fue un castigo a Ucrania por volverse hacia Occidente, dicen los críticos de Moscú.
El corte de gas ocurrió el mismo día que Rusia asumió la presidencia rotativa del G-8, después de aspirar por años al grupo de las naciones más ricas.
“Lo novedoso del 2006 es la reaparición de Rusia en el mapa de las amenazas mundiales”, comentó el diario italiano La Stampa. “Sólo cambiaron las herramientas: en lugar de ojivas nucleares y el movimiento comunista internacional, hoy es el grifo de gas”.
PUEDEN AFECTAR PRECIOS
En el Reino Unido, el viceministro británico de Energía, Malcolm Wicks, descartó riesgos de desabastecimiento, pero advirtió del efecto que la “guerra del gas” puede tener sobre los precios en el mercado europeo. España no se verá afectada por la crisis, porque no recibe gas.