Anne Pérez [email protected]
Una nueva polémica rodea el accionar del Procurador de Derechos Humanos, Omar Cabezas Lacayo, quien ya oficializó la elección de Déborah Grandison como Procuradora Especial de la Mujer.
La postulación de Grandison, de origen costeño, fue catalogada por diversos organismos que trabajan con la mujer, como discrecional, ya que estos mismos entes desconocían de su participación en la contienda.
“El accionar del Procurador no refleja transparencia, porque es muy extraño que candidaturas a cargos públicos, como este caso, sean mantenidas en el anonimato”, criticó Patricia Orozco, miembro del Comité Nacional Feminista.
Agregó que, extraoficialmente, conocía de algunas postulantes, quienes también estaban en el anonimato, y están vinculadas al Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), partido en el que milita Cabezas Lacayo.
La Prensa intentó contactar al Procurador y a su equipo de relaciones públicas, pero no fue posible localizarlo.
NOMBRAMIENTO EN VACACIONES
Cabezas Lacayo había anunciado que la elección de la nueva Procuradora Especial de la Mujer la realizaría hasta enero. Sin embargo, el comunicado oficial fue emitido el pasado 30 de diciembre, cuando el personal de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH), al igual que las instituciones del Gobierno y otros organismos no gubernamentales están de vacaciones
“Es una actuación meramente política, similar a las que han hecho otras autoridades políticas, bajo la influencia del FSLN”, agregó Orozco.
Para Dorotea Wilson, una de las candidatas al cargo, quien contaba con el apoyo público de más de 130 organizaciones que trabajan con la mujer, los resultados de la elección es la muestra de que “una vez más no se escucha la opinión de la sociedad civil”.
Wilson realizó varias actividades con mujeres, explicando su plan de trabajo. Mientras, las demás postulantes no fueron escuchadas por los grupos de mujeres.
El despacho de la Procuradora especial de la mujer estaba vacante desde el pasado 15 de octubre, cuando Patricia Obregón, quien fungió durante cinco años en el puesto, renunció irrevocablemente.