- El Estado nicaragüense no existe y Costa Rica le ha “cortado” la ayuda
Jorge Loáisiga [email protected]
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Colón, el paraíso olvidado
| El Estado nicaragüense no existe y Costa Rica le ha “cortado” la ayuda |
Jorge Loáisiga Mayorga
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La última vez que el médico llegó aquí fue hace seis meses. Los dos centros de salud están desabastecidos. El servicio de energía eléctrica es sólo por tres horas al día. Existe un solo teléfono que funciona con energía solar, la barcaza que sirve de transporte sale cada ocho días, pero por ahora no tiene motor, y la lancha-ambulancia está anclada en las costas de Cárdenas, a casi 50 kilómetros de distancia.
Sólo se escuchan tres emisoras nicaragüenses: la Corporación, Radio Ya y la 580, el resto son de Costa Rica. Si se paga el servicio de un celular tico, funciona, mientras las compañías nicaragüenses no tienen penetración.
EL CONFLICTO LOSHA PERJUDICADO
Para colmo, el conflicto por el Río San Juan con Costa Rica les ha cerrado las puertas a ciertos servicios de salud que los 800 pobladores de este lugar recibían de la vecina nación del sur y el comercio natural que antes existió. La frontera ha sido cerrada para ellos.
Esto es Colón, una de las 16 comarcas del municipio de Cárdenas en el departamento de Rivas. Para llegar a este lugar, que es el último rincón de Nicaragua antes de llegar a Costa Rica, se necesita viajar más de 200 kilómetros desde Managua.
Casi 50 de ellos se hacen en panga durante tres horas de viaje en las no tan mansas aguas de Lago Cocibolca o la Mar Dulce, como le llamó el conquistador Gil González Dávila, el primer europeo que navegó el majestuoso lago. Colón es un paraíso terrenal que está a escasos 17 kilómetros de otro paraíso: Solentiname. Está bordeado de bosques de cedro, caoba, pochote, laurel, jenízaro, roble, madero y guanacaste, y constituye parte del departamento de Rivas. La cooperativa del lugar maneja 480 manzanas de bosques.
SIN CARRETERA PARA LLEGAR A CÓLON EN VEHICULO
No existe una carretera por tierra que permita el ingreso en vehículos. Intentarlo es una aventura que requiere pasar ocho ríos y seguramente quedar atrapado en el comienzo de los 10 ó 15 kilómetros de fango que existen antes de llegar a Colón.
La construcción de la carretera que comunique a Colón con Cárdenas no es más que una promesa gubernamental dejada en el olvido para los habitantes de esta localidad.
“La carretera es una promesa que nadie ha cumplido. Los ministros la única vez que han venido ha sido en helicóptero. Nunca se han atrevido a trasladarse en esas lanchas como lo hacemos comúnmente nosotros”, dice Héctor Ramos Rodríguez, vicepresidente de la cooperativa agrícola de Colón.
El Alcalde sandinista del municipio de Cárdenas, Álvaro Martínez, pidió (al igual que lo hizo su antecesor) que reparen la carretera de Cárdenas-Colón y que se instalen puentes que permitan el acceso en todo tiempo.
“Ese proyecto se viene gestionando de muchos años atrás, la mayoría de las cosechas, que andan por unos 85 mil quintales anuales, se pierden por el mal estado de los caminos en nuestro municipio”, indicó Martínez.
En tanto, Ramos dice que Colón produce unos 2,500 quintales de arroz por cosecha y otro tanto de frijoles negros.
FIN DE PERMISOS Y «BUENA VECINDAD»
Históricamente los habitantes de Colón han recibido atención médica en las comunidades de Costa Rica, como Upala, que está a 20 ó 30 minutos de la frontera, pero el conflicto por el Río San Juan entre el vecino país del sur y Nicaragua ha cerrado las fronteras. Los permisos vecinales y la “buena vecindad” se han acabado.
“La última vez que vino el médico fue hace seis meses y la lancha-ambulancia que había asignado el Ministerio de Salud para Colón está anclada allá en las costas de Cárdenas”, expresa por su parte el líder evangélico Eusebio Obregón Mesís.
“El comercio básico lo teníamos con Costa Rica, ahora no lo tenemos. Comerciar con nuestro país nos sale extremadamente carísimo. Al cerrarse esa posibilidad la población quedó en el aire, servicios médicos ya no tenemos en Costa Rica, intercambio ya no tenemos, empleos que se daban con el corte de naranjas, se cerró. Ahora sí Colón quedó totalmente aislado. Ahora pedimos al Gobierno que si se cerró esa puerta y la vecindad, se nos atienda”, agrega Ramos.
LLAMADO AL GOBIERNO
En 1998, Cárdenas, con Colón adelante, levantaron la bandera de la “independencia” y amenazaron con anexarse a Costa Rica por el abandono en que siempre han estado. Hoy sus pobladores dicen sentirse “nicas, muy nicas, pero pedimos que el Gobierno nos atienda”, expresa Norlan Ramos Rodríguez, el único bachiller de Colón.
Este martes el Alcalde de Cárdenas, Álvaro Martínez, única entidad que está pendiente de lo que ocurre en Colón, llevó a los pobladores 300 láminas de zinc que fueron entregadas a 30 familias. Irónicamente las láminas tenían inscrita una leyenda que decía: “producto hecho en Costa Rica”. Por su parte el presidente de la Cámara de Comercio de Rivas, Octavio Ortega, llevó unos 200 juguetes que fueron distribuidos entre los 360 niños de esta comunidad.
“Es el segundo año que lo hacemos y hemos escogido Colón por ser la comarca más abandonada”, aseguró el presidente de la Cámara de Comercio de Rivas. VER INFOGRAFÍA