Moisés Martí[email protected]
Cuando Álvaro Xavier Ortega regresó hace tres años a Nicaragua, luego de dos décadas de vivir en Guatemala, buscaba el negocio perfecto que le permitiera una inversión estable en su patria.
Había estudiado ingeniería industrial, pero él buscaba una idea, cualquier idea, que le permitiera invertir sus ahorros y así cumplir su aspiración de invertir en su país, luego de abandonarlo en 1984 con su familia, en busca de mejores perspectivas económicas.
Durante sus idas y venidas por Managua notó que la oferta de restaurantes de comida española en la ciudad era casi nula. Allí estaba la idea. Ese era el vacío a llenar.
Con la ayuda de su madre, María Lourdes Baltodano de Ortega, encargada de dar el toque español a la comida y recogiendo el sueño de su abuelo, Tomás Aníbal Baltodano, de un lugar familiar y acogedor donde él fuese el rey, nació el concepto de El Bodegón de Don Tomás, el restaurante de comida española que vendría a llenar ese vacío culinario que notó Álvaro.
“La idea principal era que todo fuese bajo un concepto de un lugar acogedor y familiar, en donde uno pudiera tomar unas cervezas o unas copas de vino con sus amigos o pasar un rato agradable con su familia”, comentó Álvaro.
HOMENAJE AL ABUELO
“La idea del nombre vino como un homenaje a mi abuelito (Don Tomás) con el cual he compartido tanto, y a eso le agregué el concepto de Bodegón, que en España es algo así como la parte tuya de la casa, una especie tranquila, como tu terraza”, explicó.
Todo esto es lo que hay en El Bodegón de Don Tomás. Un estilo rústico y sencillo que asemeja una casa de la campiña española, con una terraza contiguo a un escenario en el que eventualmente bailarán o tocaran música, claro está, española.
Para visitar el El Bodegón de Don Tomás y sentirse en España por unas horas, se tiene que ir de los semáforos de Enitel Villa Fontana, dos cuadras hacia el norte y dos cuadra hacia arriba.