Parásitos Araya

Los parásitos son aquellos seres vivos que se aprovechan de otro ser viviente (humano, animal, planta) extrayendo alimentos o energía para su propia subsistencia. De ahí surge el término parasitismo, que indica el alojamiento de un parásito en otro ser vivo de diferente especie del cual se alimenta, es decir que necesita un huésped u […]

Los parásitos son aquellos seres vivos que se aprovechan de otro ser viviente (humano, animal, planta) extrayendo alimentos o energía para su propia subsistencia.

De ahí surge el término parasitismo, que indica el alojamiento de un parásito en otro ser vivo de diferente especie del cual se alimenta, es decir que necesita un huésped u hospedero.

CLASIFICACIÓN

Existen parásitos que invaden diferentes partes del cuerpo humano.

La piel y cabello pueden ser invadidas por piojos, pulgas, ladillas y el ácaro de la sarna. La sangre por el plasmodium de la malaria o la filiaria que viaja por los vasos sanguíneos.

Los órganos internos del cuerpo pueden afectarse por la toxoplasmosis: invade el ojo o la placenta y pasa al feto, provocando malformaciones como ceguera e hidrocefalia en el recién nacido.

Otro ejemplo es la cisticercosis, donde el cisticerco invade los músculos y a veces el cerebro, ocasionando convulsiones o epilepsia.

Los parásitos intestinales son los más comunes. Están considerados dentro de las infecciones más comunes alrededor del mundo y la Organización Mundial de la Salud ha estimado que cerca de 3.5 billones de personas están afectadas. De éstas, unos mil millones con Ascaris Lumbricoides, 500 millones con Trichuris Trichuras, un número similar con Amebas, 200 millones con Giardias y otro tanto con Uncinarias.

Aunque la mortalidad no es alta, sin embargo, su alta prevalencia, sobre todo en los países en desarrollo, constituye un problema de salud pública.

Los parásitos no se reproducen dentro de nuestro organismo, por lo que necesitan completar su ciclo fuera del cuerpo humano.

La forma de contagio es casi siempre a través del ciclo ano-mano-boca. De tal forma que para que una persona tenga parásitos, debe haberse contaminado una y otra vez con los huevos de parásitos, ya sea de sus propias heces o de otra persona.

También se puede adquirir a través de vegetales irrigados con aguas contaminadas o con la ingestión de carnes semicrudas.

Antes de llevarse algún alimento a la boca pregúntese dos cosas: ¿me lavé las manos? y ¿tendrá parásitos?

CONSEJOS

Lo más importante es lavarse las manos y lavar los alimentos antes de ser consumidos.

Bebés. La causa principal de enfermedad diarreica en los bebés es la contaminación de sus alimentos cuando se introducen los mogos. Hemos encontrado bebés de tan sólo un mes de edad con ameba histolítica. ¿Cómo ocurrió eso? Por contaminación seguramente.

Alimentos. Todo aquel que manipula alimentos debe lavarse las manos. No es casual que los turistas extranjeros lleguen a nuestro país con la recomendación de no llevarse a la boca nada que no sea enlatado o sellado. Pero no todo lo sellado es limpio, por ejemplo, las bolsitas de agua que venden en semáforos. Se maneja que esa agua no es purificada, así que tenga mucho cuidado con lo que consume y dónde lo hace.  

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