WASHINGTON/AP
El presidente George W. Bush, tras varios reveses políticos, podría comenzar el año nuevo con la esperanza de ganar batallas en el Congreso, convencer a republicanos disidentes y cultivar una democracia en Irak.
Se espera que Bush encare el 2006 de la misma manera que terminó el 2005: enfatizando las cifras económicas positivas y tratando de convencer al pueblo sobre Irak, donde el optimismo sobre una votación histórica ha sido ensombrecido por el creciente descontento con la guerra y la cantidad de soldados estadounidenses muertos, que asciende a 2,160.
La guerra en Irak y los esfuerzos diplomáticos para frenar las ambiciones nucleares de Irán y Corea del Norte continuarán dominando la política exterior del Presidente, que planea viajar a la India a comienzos del año próximo.
En su país, Bush procurará que el Senado confirme a Samuel Alito en la Corte Suprema en enero. Perseguirá también una reforma de las leyes de inmigración, incluyendo un programa para trabajadores invitados.
Pero no parece tener un plan para cambiar el código tributario. Algunos consejeros de la Casa Blanca sostienen que podría haber algunos esfuerzos para simplificarlo, pero una reestructuración necesitaría más debate.
Algunos consejeros de la Casa Blanca consideran que las próximas elecciones legislativas podrían obstaculizar los esfuerzos de Bush en el Congreso.
“Cuando el Presidente dé a conocer una agenda legislativa y ejecutiva, nos aseguraremos de reflejar el hecho de que es difícil para el congreso lograr cualquier cosa en un año electoral”, sostuvo Dan Bartlett, consejero del Presidente.