Enrique Bolaños

Presidente pensó ‘bolañazo’

Enrique Bolaños reconoce que consideró disolver el parlamento o darle amnistía al reo Arnoldo Alemán La crisis, que paralizó el país durante 10 meses, fue resuelta por el Ejecutivo con respaldo internacional y la firma de un acuerdo marco Ludwin Loáisiga Ló[email protected] Durante el conflicto entre poderes del Estado que vivió Nicaragua durante el año […]

  • Enrique Bolaños reconoce que consideró disolver el parlamento o darle amnistía al reo Arnoldo Alemán
  • La crisis, que paralizó el país durante 10 meses, fue resuelta por el Ejecutivo con respaldo internacional y la firma de un acuerdo marco

Ludwin Loáisiga Ló[email protected]

Durante el conflicto entre poderes del Estado que vivió Nicaragua durante el año 2005, el presidente Enrique Bolaños sopesó tres soluciones: otorgar una amnistía —que beneficiara al ex presidente Arnoldo Alemán—, disolver el parlamento, u obtener el respaldo de la comunidad internacional.

Bolaños relató ayer que llegó a la conclusión de que las primeras dos salidas no resolverían la crisis de gobernabilidad, por lo que al final, junto al equipo de asesores, decidió enfrentarla con el respaldo de la comunidad internacional.

“Nosotros analizábamos con los asesores que tenemos, que algunos de ustedes decían malos asesores, pero son muy buenos, muy capaces; teníamos tres caminos: uno era el de firmar la amnistía y se solucionaban los problemas de gobernabilidad, pero eso no soluciona los problemas de gobernabilidad, los daña más a la larga, no podíamos hacer eso”, indicó Bolaños.

La amnistía hubiese ayudado a resolver las diferencias entre Bolaños y el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), debido a que su principal dirigente, Alemán, habría logrado su libertad.

A inicios de su mandato, el PLC se declaró como partido opositor al Gobierno que preside Bolaños, y en su convención del pasado 11 de julio decidieron que los diputados liberales votaran en el parlamento a favor del desafuero de Bolaños, por supuestos delitos electorales.

Al final, todas las bancadas rechazaron el desafuero de Bolaños, luego de un acuerdo político que congeló las reformas constitucionales que restaban atribuciones al Presidente.

“El segundo camino era lo que muchísimos promulgaban, incluso leí editoriales de los medios de comunicación, que decían ‘hombre, echales a la Policía, disolvé la Asamblea’. Eso es fácil, pero a la larga es peor, eso ha sido la historia de Nicaragua, esos golpes de Estado”, añadió Bolaños.

Durante el 2005, la Asamblea Nacional ratificó una serie de reformas constitucionales que restaron atribuciones al Poder Ejecutivo y también crearon dos comisiones para investigar supuestos delitos electorales.

A través de las comisiones especiales, se aprobó el desafuero de seis ministros de Estado, mientras que el retiro de la inmunidad de Bolaños estuvo cerca de producirse.

“El tercer camino era ir al mundo y decirles ‘miren lo que están queriendo hacer’, redondear la opinión mundial y la del nicaragüense y efectivamente logramos el respaldo de todo el mundo”, explicó el presidente Bolaños, quien agregó que el canciller Norman Caldera logró buenos resultados al dirigir la estrategia del Ejecutivo.

“La OEA, que son todos los países de las américas; está el Sica también, que es la integración centroamericana, sumado Panamá, República Dominicana y Belice. El Grupo de Río nos respaldó, incluso firmó Venezuela, en el Pacto Andino, la Unión Europea, todo el mundo estaba respaldando la posición legítima de Nicaragua por su bienestar futuro, esto los aisló políticamente (al PLC y al FSLN), internacionalmente, y tenían que ceder”, declaró Bolaños a medios de prensa.

“Llegamos afortunadamente a un arreglo, que lo logramos el 10 de octubre, basados en esa estrategia que diseñamos, dura, difícil”, dijo el Presidente.

Además, el Gobierno de Estados Unidos, a través de distintos representantes, otorgó su respaldo a Bolaños en varias ocasiones, al tiempo que criticaba el denominado pacto entre el PLC y el FSLN.

COMO EN EL VIEJO OESTE

Según el presidente Enrique Bolaños, la batalla entre los poderes del Estado llegó en el 2005 a un momento culminante: un enfrentamiento cara a cara.

«Fue como quien dice, cómo cuando los pistoleros en las películas se quedan viendo, y el que parpadea primero es el que pierde; ellos parpadearon primero y perdieron», aseguró.

El conflicto entre poderes del Estado llegó a su fin a través de la firma de un acuerdo marco, que congeló las reformas constitucionales.

MARCHAS ANTIPACTO

Enrique Bolaños destacó que las marchas contra el pacto, organizadas por el Movimiento por Nicaragua y luego también por la Red por Nicaragua, ayudaron a fortalecer la posición del Gobierno en la crisis institucional, al reunir a miles de nicaragüenses que repudiaron el pacto.

Política

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