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El ministro de Gobernación, Julio Vega Pasquier se mostró esperanzado porque la Asamblea Nacional pueda aprobar en los primeros meses del año, una amnistía migratoria que beneficie a ciudadanos salvadoreños, quienes permanecen en el país sin ningún documento.
Para ello, el Ejecutivo remitió al parlamento nicaragüense un anteproyecto de ley que permita regular el estatus migratorio de los indocumentados salvadoreños, quienes radican en el país desde hace 15 a 20 años.
El titular de Gobernación manifestó que al momento no cuentan con datos reales de la cantidad de salvadoreños que radican en el país.
Pero las autoridades migratorias estiman que alrededor de 4,500 ciudadanos de ese vecino país centroamericano residen en Nicaragua. “No hay respaldo documental que diga cuántos (salvadoreños) han entrado ni en qué fecha, porque muchos han sido migraciones naturales”, afirmó el funcionario.
Vega Pasquier manifestó que éste es el resultado de una iniciativa de los presidentes Elías Antonio Saca y Enrique Bolaños, de El Salvador y Nicaragua respectivamente, pero no descartó que puedan sumarse otros gobiernos centroamericanos.
NUEVOS NICARAGüENSES
Las declaraciones de Vega fueron vertidas momentos después de presidir un acto de nacionalización de 24 ciudadanos de origen extranjero, entre ellos destacan dos costarricenses. Uno de ellos es Gonzalo Marín Jiménez, quien tiene ocho años de radicar en Nicaragua.
“Nicaragua es un país que ha abierto las puertas a todo el mundo y es un lugar con bastantes oportunidades para todos, siempre y cuando todos trabajemos juntos y colaboremos juntos”, manifestó Marín.
El ministro de Gobernación destacó que en Nicaragua, a diferencia de otros países, la nacionalización es voluntaria, pues esto obedece a que tampoco existe persecución migratoria en contra de los extranjeros.
En su mayoría los nacionalizados son profesionales, sobre todo médicos originarios de Cuba y Colombia, otros proceden de países lejanos como Taiwán, e incluye a uno de origen sueco, quienes están integrados a las labores del país.
“Lo que agradecemos de estos nacionalizados es que ellos le están dando al país más de lo que el país les está dando a ellos”, refirió el funcionario.
MAYOR CONTROL
Vega manifestó que esa entidad realiza un mayor control de las personas que adoptan la nacionalidad nicaragüense, “con el ánimo de preservación de la seguridad nacional y la seguridad de todos los nacionalizados”.
A su vez, dijo que con esto pretenden evitar que por hacer rápido el proceso de nacionalización incurran en alguna falla.
Para evitar que terroristas traten de asentarse en el país a través de las nacionalizaciones, explicó que entre los requisitos están: un informe de la Policía Internacional (Interpol) para descartar que se trate de ciudadanos circulados por algún delito cometido en el extranjero. Las autoridades nacionales no pueden garantizar que algún ciudadano nacionalizado tenga algún impedimento en su país de origen, pues al solicitar el informe de Interpol no solicitan uno de su nación.
También deben presentar un récord policial extendido a lo interno del país, que demuestre que el interesado no tiene causa pendiente en Nicaragua.